Padre y madre luchaban por sobrevivir segundo a segundo mientras mis hermanitos correteaban a sus anchas por la Bandini y sus esquinas que no debes cruzar si es que aprecias tus carnes. Madre amanecía en mis labios cantándome una nana en la lengua de sus abuelos. Contigo en el vientre atravesé los valles, los...
»

