lunes, octubre 19, 2020
Más

    Why do we come to the United States?

    A gentleman was an elementary school teacher in rural Mexico, in a town where families didn’t have enough to eat. Regardless, parents brought their children to him so to learn. But at the end of sixth grade the same parents were waiting outside of the small school to send their kids to work in El Norte.

    Many of us come believing we’ll stay here long enough to save some money and return home.

    A woman and her husband owned a small lot adjacent to the college she attended. They married and came to Los Angeles, thinking that with the money they’ll make here they would build a house on that lot and then their children would graduate from the same university. The oldest, a boy, was 10; the daughter, just 6.

    But the money they made was consumed by necessities here.

    Today their children are young adults. They grow up, acquire partners and stay here.

    If the parents go back, they go alone.

    Other parents, this time from Uruguay, arrived in Los Angeles escaping the political conflict, full of ideology and militancy. Here they wrapped themselves in distant memories and a display of prudence. Years passed by and their children know nothing about their parents’ past. If they told them, the kids would consider it a good action movie.

    Another one came from Israel because out of every 12 months in the year, 2 were dedicated to the obligatory military reserve service. He survived two wars thanks to two miracles and his wife made him swear to try his luck in “America.” Doing whatever, but alive. That was me.

    The change destroyed the relationship. They divorced but lived close to one other, because of the kids.

    An old co-worker was a school administrator in Guatemala. When the school hit financial problems she lost everything: house, car, all of her money,her job. She came.

    “Why did you choose the US?”

    “What other country?”

    People come here because of different reasons: economic, political; for an adventure, to be far away from parents. Some came because of the military junta. Others blame the return of democracy.

    I came, says one of them, because I was offered a diplomatic visa. The visa is no longer valid, but he stayed here.

    I came because I lost my land. I came because of the Sandinistas. I came because I fell in love with a gringo. I came because I was a marielito in Cuba. I came because in Mexico I was robbed four times.

    I didn’t want to come but I had no choice: hunger drove me away. We came, they all say, because what we had there was not enough.

    I came because of this, this, and this. That’s why I came. I risked everything and here I am.

    And so, my hands shielding my body to cover myself, because I have even lost my clothes, I arrived in the United States. To “America,” the dream.

    And when we arrived, those of us that migrated as grown ups broke down. We lost our belonging and confused our identity. The images we see each day are unknown to us. We smell and don’t recognize what is it that we smell. The food, the faces, the customs, the speed of life, the music, the words, everything is foreign to us. Twenty years later we are still strangers. Inside we keep speaking the other language.

    Just to survive we have to be reborn, to live in inches instead of centimeters and degrees Fahrenheit instead of Celsius. We gather and call ourselves a new name: “Latino“. And pretend to ignore that we are not wanted.

    We will never again be who we were.

    The one who was Don Alejandro in Buenos Aires now is washing dishes after midnight and is Don Nadie, Mr. Nobody.

    How about going back? Those who really wanted to already did it.

    But they remain foreigners even there. They go back but never arrive. Their childhood streets are too narrow; the buildings are too flimsy, and nobody understands them. At the end they are unhappy here and there. Thus they live in circles.

    And walking in circles, they keep looking for Home.

    Gabriel Lerner
    Gabriel Lernerhttps://hispanicla.com
    Editor en jefe del diario La Opinión en Los Angeles. Fundador y co-editor de HispanicLA. Nació en Buenos Aires, Argentina, vivió en Israel y reside en Los Ángeles, California desde 1989. Es periodista, bloguero, poeta, novelista y cuentista. Fue director editorial de Huffington Post Voces entre 2011 y 2014 y anteriormente editor de noticias, también para La Opinión.

    Notas relacionadas

    Esterilizaciones forzadas bajo Trump

    Después de conocer las esterilizaciones forzadas en un centro de detención migratorio, pregunto a mis hermanas evangélicas que son pro-vida y que votaron por Trump en las elecciones presidenciales del 2016: ¿votarás por la reelección de Trump que no respeta la vida?

    Entrevista con Marco Enríquez-Ominami, fundador del Grupo de Puebla

    Marco Enríquez-Ominami, el fundador del Grupo de Puebla y excandidato presidencial chileno, contesta a preguntas de HispanicLA sobre el futuro de América Latina y la crisis política en Estados Unidos

    5 COMENTARIOS

    1. Well i love my country and i wouldn’t run like a coward,,, I would stay and fight…The men stay in Mexico and the cowards and the criminals come to America and take advantage and make a mockery of our freedoms that Americans have fought and died for….Save the BS i have heard enough!!!!!

      • run like a coward? why you are going to run from a developed country… HAHAHAHA…. you are so stupid! there some places that you need to run but you never been on those places so you can’t give an honest opinion…

    2. El artículo me emocionó y también me hizo reflexionar sobre los motivos por los cuales vinimos a este país. Y es verdad: querríamos volver, pero qué harían nuestras hijas que se educaron aquí y tienen una vida bastante buena en San Francisco – ciudad más “civilizada” que otras? Tantas veces pensamos en esto y tantas veces nos preguntamos por qué no fuimos a otro país, como lo hicieron algunos de nuestros familiares y amigos.

      No vinimos por necesidad, y al llegar teníamos trabajo, amigos y universidad esperándonos. No fue difícil, por eso no me cuento entre los que trabajan duramente y no logran levantarse. Pero de todos modos me pregunto muy a menudo “por qué?”

      Gracias por hacerme sentir menos frustrada que otros, pero al mismo tiempo no muy afortunada.

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Del mismo autor

    Esterilizaciones forzadas bajo Trump

    Después de conocer las esterilizaciones forzadas en un centro de detención migratorio, pregunto a mis hermanas evangélicas que son pro-vida y que votaron por Trump en las elecciones presidenciales del 2016: ¿votarás por la reelección de Trump que no respeta la vida?

    Entrevista con Marco Enríquez-Ominami, fundador del Grupo de Puebla

    Marco Enríquez-Ominami, el fundador del Grupo de Puebla y excandidato presidencial chileno, contesta a preguntas de HispanicLA sobre el futuro de América Latina y la crisis política en Estados Unidos

    Honda Civic Type R 2020: mejor y más potente   

    El Honda Civic Type R del 2020 es rápido y divertido para su clase, además que es fiable, ágil, confiable y con un excelente valor de reventa

    Ford Mustang 2020 con motor EcoBoost: el legado perdura

    El Ford Mustang 2020 es uno de los deportivos más sofisticados y confortables, mientras que sus capacidades de rendimiento siguen alcanzando nuevas alturas.

    Los más populares de la semana

    El Cuervo de Edgar Allan Poe, traducción de Julio Cortázar

    “Es —dije musitando— un visitante tocando quedo a la puerta de mi cuarto. Eso es todo, y nada más.”

    Comunismo y fascismo, el mismo perro

    Parafraseando a José Martí –y salvando las circunstancias y el simbolismo patriótico de la frase martiana—es evidente que el comunismo y el fascismo son del totalitarismo las dos alas. O dicho popularmente, son el mismo perro con diferente collar.

    Entrevista con Marco Enríquez-Ominami, fundador del Grupo de Puebla

    Marco Enríquez-Ominami, el fundador del Grupo de Puebla y excandidato presidencial chileno, contesta a preguntas de HispanicLA sobre el futuro de América Latina y la crisis política en Estados Unidos

    Cuatro poemas de Roque Dalton

    Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas. Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta. No dejes que tus labios hallen mis once letras. Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.

    Esta fue la literatura precolombina: aztecas, mayas, incas (imágenes)

    Todavía queda algo, muy poco, de esos escritos aztecas, mayas e incas, que podemos leer y analizar

    Los 10 temas más buscados en HispanicLA

    Los 5 artículos más recientes

    El impacto del COVID-19 en mujeres de color en el condado de Los Ángeles

    El impacto del COVID-19 en las mujeres de color ha sido devastador deb...

    Esterilizaciones forzadas bajo Trump

    Después de conocer las esterilizaciones forzadas en un centro de detención migratorio, pregunto a mis hermanas evangélicas que son pro-vida y que votaron por Trump en las elecciones presidenciales del 2016: ¿votarás por la reelección de Trump que no respeta la vida?

    Entrevista con Marco Enríquez-Ominami, fundador del Grupo de Puebla

    Marco Enríquez-Ominami, el fundador del Grupo de Puebla y excandidato presidencial chileno, contesta a preguntas de HispanicLA sobre el futuro de América Latina y la crisis política en Estados Unidos

    Honda Civic Type R 2020: mejor y más potente   

    El Honda Civic Type R del 2020 es rápido y divertido para su clase, además que es fiable, ágil, confiable y con un excelente valor de reventa

    Ford Mustang 2020 con motor EcoBoost: el legado perdura

    El Ford Mustang 2020 es uno de los deportivos más sofisticados y confortables, mientras que sus capacidades de rendimiento siguen alcanzando nuevas alturas.

    Los 5 comentarios más recientes