Tengo varios días con una sonrisa que no se me borra con nada. De hecho, hay momentos en los que me sorprendo conteniendo la respiración solo de orgullo. No sé si les ha pasado que sienten algo tan bonito que las mariposas del estómago se les escapan hasta los ojos y aletean hasta llenarnos de lágrimas de júbilo. Pues exactamente así amanecí hoy.
El 11 de mayo, pero de hace 5 años, envié el primer mensaje whastappero oficial de Conecta Arizona. Era lunes, mis hijos ya iban por su tercera clase virtual del día, y yo estaba entre la computadora y una canasta de ropa recién lavada que no se doblaba sola. Envié un mensaje que hablaba de las restricciones por COVID-19 y la reapertura de los restaurantes en Arizona. Impaciente, esperé a que se llegaran las 2:00 de la tarde para abrir la primera Hora del Cafecito en el grupo de WhatsApp, sin saber que estaba escribiendo al mismo tiempo el primer capítulo de nuestra historia. Ahora llevamos 1,377 cafecitos whatsapperos y nada nos detiene. ¡Qué maravilla!
Lo que comenzó como un experimento periodístico en la pandemia, durante las restricciones fronterizas y el aislamiento, se ha convertido en la gran pasión de mi vida. No es algo meramente profesional; en Conecta Arizona está mi corazón, mi alma, mi familia, mi amor y mi vida. Este pequeño grupo de WhatsApp que después se convirtió en una organización de noticias comunitarias y acceso a la información ahora llega a más de 100 mil personas de los dos lados de la frontera, en diferentes plataformas y con distintas voces. Hacemos periodismo #ConAcentoyConTalento.
En estos cinco años hemos logrado un montón contigo y gracias a ti. Nuestra misión es devolverle el diálogo al periodismo y eso es solo posible si charlamos. Y lo hemos hecho. Estamos en donde tú estás. Ahora, además de nuestras comunidades en Whatsapp, tenemos un programa de radio y un podcast, un boletín informativo, una página de internet, redes sociales, un canal de Youtube y hacemos eventos en persona tan maravillosos que nos dejan todo el año con el corazón alborotado.
Nuestro equipo ha crecido también. Lo que empezó como un esfuerzo de una periodista contra el mundo ahora es un puente humano en el que crean, colaboran e inspiran más de 40 periodistas y colaboradores de Estados Unidos, México y Latinoamérica. ¿Cuándo me habría podido imaginar todo esto? Ni en mis sueños más alocados.
En 2024 comenzamos con la corresponsalía en Sonora y en 2025 crecimos hasta Tucsón y el sur de Arizona. Lo hicimos porque te escuchamos, porque sabemos que quieres ayudarnos a convertir este desierto noticioso en un jardín comunitario. Así que viene más. Queremos adentrarnos a nuestras comunidades rurales, a nuestros barrios, a esos sitios que nadie voltea a ver… nosotros sí te vemos, te escuchamos y queremos reflejar tu experiencia en cada palabra que escribimos.
Hemos hecho mucho, pero aún se nos enchina la piel pensando en todo lo que nos falta recorrer en este camino contigo. Juntos sobrevivimos a una crisis de salud mundial, una frontera cerrada, cambios de administración, elecciones, calores intensos, luchas sociales que no se acaban y un constante redescubrimiento de nuestra identidad. Ser migrante puede ser también muy bello, ¿te has visto en un espejo?
Gracias a la tan bonita comunidad fronteriza que confía, cuestiona, acompaña, responde, pide rendición de cuentas, charla, se carcajea, baila, nos cuenta sus historias y nos hace parte de su día a día. Es un honor servirles.