Esta es la historia de una victoria para la comunidad migrante del condado de Los Ángeles, lograda gracias al esfuerzo de una amplia coalición de organizaciones comunitarias, unidas para enfrentar la urgencia del momento.
Una victoria que demuestra, a nivel nacional, que en estos momentos tan difíciles, las organizaciones comunitarias que velan por los intereses de la gente, se convierten en la vanguardia de la resistencia. Menos con el furor de la protesta y más con el tesón y la insistencia en buscar soluciones prácticas a problemas prácticos, buscar aliados, ampliar su base de apoyo, pensar en las luchas del futuro.
En el condado de Los Ángeles
Es aquí, en el condado de Los Ángeles donde cobra importancia su existencia y acción. Porque tiene es la casa – según el censo de 2020 – de casi dos millones de latinos, más que cualquier otro condado del país.
Aquí, los incendios de principios de año golpearon a miles de familias de distinta procedencia y ubicación social. Y la epidemia del COVID podía contagiar a cualquiera. Pero los ataques de agentes migratorios victimizaron a las comunidades migrantes, especialmente latinos. Han sembrado el terror en las familias, al grado tal que temen salir de sus casas para ir al trabajo, para llevar a los niños a la escuela, para comprar alimentos básicos, y ni qué hablar de entretenimiento o esparcimiento o de ir a la iglesia.
En esa situación, para numerosas familias de inmigrantes, el peligro de la pérdida de la vivienda, el desalojo por el impago de los alquileres está presente.
“La inestabilidad de la vivienda afecta a inmigrantes de todos los orígenes, ya que familias en todo el Condado luchan por pagar la renta y cubrir sus necesidades”, me dijo Shannon Camacho, Senior Policy Associate en Acción Inclusiva para la Ciudad, grupo que actúa para fortalecer los recursos financieros de la población, y una de las co-presidentas de IRLA.
IRLA – Inmigrants Are LA – es una coalición formada en 2021, originalmente para integrar a los inmigrantes en la ayuda federal a damnificados por el COVID y para que en adelante se integren en el proceso presupuestario del condado de Los Ángeles. Acción Inclusiva está en el comité directivo de IRLA.
“Las comunidades inmigrantes en los cinco distritos del condado de Los Ángeles necesitan recursos y protecciones,” agregó Camacho, “especialmente ahora, ante los efectos dañinos de las redadas de ICE”.
Por ello, y con el apoyo de la supervisora Lindsey Horvath del Distrito 3, las organizaciones comunitarias plantearon esta necesidad a debate y votación en la sesión del 2 de septiembre de la Junta de Gobernadoras del Condado de Los Ángeles.
En la moción, cuyo texto completo se puede leer aquí, se especifica la problemática que sufren los inmigrantes:
“Nuestra región está llevando la peor parte de las acciones federales migratorias agresivas en nuestros vecindarios y lugares de trabajo hace cundir el miedo e irrumpe la vida de nuestras comunidades y la economía de la región. Miles de familias han perdido a sus principales proveedores a causa de las redadas migratorias; miles más temen ir trabajar, a la escuela e incluso a la tienda de comestibles por miedo a ser detenidos”.
La moción hubiera provisto casi 20 millones de dólares para las familias angelinas que se recuperaban de los incendios pero también “para las familias migrantes desestabilizadas por el esfuerzo de inmigración del gobierno federal”.
Los activistas pedían, explica Araceli Martínez-Ortega de La Opinión, una contribución de $5,000 por única vez para los residentes afectados para que puedan pagar la renta. Parte de la ayuda llegaría a residentes indocumentados del condado de Los Ángeles que sufrieron en carne propia los secuestros, desapariciones y arrestos de sus proveedores por parte de las autoridades migratorias.
Aquel día, más de 40 representantes de grupos latinos, afroamericanos, filipinos, musulmanes y LGBTQ sometieron su testimonio a favor de la moción de expandir el Programa de Alivio de Alquiler de Emergencia (Emergency Rent Relief Program).
La Junta rechaza la moción
Sin embargo, la Junta rechazó la moción, enviándola al proceso de deliberaciones de propuestas no urgentes (cluster process). El rechazo motivó una reacción de Horvath y las organizaciones que apoyaban la medida.
«Demasiadas familias están al borde del desalojo, y el voto de hoy significa que quedan sin el alivio que necesitan urgentemente. Estar alojado es un derecho, no un privilegio», dijo Horvath. La decisión de la Junta causó desilusión en el seno de miles de familias angelinas.
Pero en las dos semanas subsiguientes, la comunidad migrante y sus simpatizantes del área de Los Ángeles se unieron en un esfuerzo coordinado por IRLA para revertir la decisión.
Al término de la sesión del 16 de septiembre, las supervisoras aprobaron el plan en un voto unánime de 5-0. La junta incluso agregó a los 20 millones de dólares solicitados inicialmente 10 millones más. Demostró que la población migrante del condado es parte de la comunidad angelina y no es menos merecedora de atención y ayuda, algo importante ante el retroceso de este tipo de apoyo a nivel federal.
La supervisora Hilda Solís, que se agregó a Horsath en proponer la moción, festejó la decisión diciendo: «La moción de hoy, más que solo alivio, será para muchos una línea de ayuda vital… Sabemos que nuestros residentes, especialmente las víctimas de incendios forestales y las afectadas por las redadas de inmigración, están navegando por un año increíblemente difícil».
La suma máxima de ayuda para los inquilinos en peligro de desalojo por impago se aumentó de $5,000 a $15,000.
El Departamento de Asuntos del Consumidor y Negocios (DCBA) está a cargo de implementar el programa.
Después de la decisión
Fue la victoria de quienes vieron su misión participar en los mecanismos de toma de decisión. Esta vez, las necesidades de las familias migrantes perjudicadas por las redadas han estado en el centro de la toma de decisiones en el condado de Los Ángeles.
Dijo Camacho: «Para nosotros, no se trata solo de los casi $20 millones en protecciones de alquiler. Se trata de un compromiso cívico de inmigrantes en la acción: familias y grupos comunitarios que aparecen en espacios gubernamentales, dicen su verdad y conforman directamente la política del condado».
Es una lucha en la cual los latinos cumplen el papel de pioneros y líderes.
¿Qué sigue ahora? “Nuestro trabajo”, dice Shannon, hija de inmigrantes bolivianos y graduada en Berkeley y en UCLA, “no ha terminado. Seguiremos impulsando la inclusión de inmigrantes en todos los procesos del Condado — desde vivienda y acceso al idioma hasta protecciones laborales. Queremos que las prioridades de los inmigrantes estén en cada conversación sobre presupuesto y política.
“La prioridad más importante fue el problema de la vivienda. Muchos no pueden pagar la renta. Es muy cara. Cada año sube. Proponemos ampliar el Fondo Flexible de Subsidio de Vivienda (o Flexible Housing Subsidy Pool) para prevenir que la gente caiga en el desamparo, que no se convierta en «homeless”, cuando están en peligro de desalojo.
“Queremos expandir los planes de ayuda aquí en el condado porque los indocumentados no pueden optar por otros programas locales o estatales o nacionales para asistencia financiera para la renta porque no tienen documentos”.
“Hay oportunidades. Los gobiernos locales en California saben que en estos días la gente no puede trabajar como antes por la presencia de ICE, que es problemático ir a la calle, y que si no trabajan no pueden pagar la renta”.
Preguntas adicionales sobre la labor de Immigrants Are L.A.
Lo que sigue son las respuestas adicionales de Shannon Camacho a preguntas por escrito, en añadidura a las que respondió verbalmente, y que aclaran la misión de IRLA en la acción cuesta arriba para apoyar a la comunidad en estos momentos difíciles.
¿Qué están pidiendo con respecto a la distribución de los fondos de la Medida A?
La justicia de vivienda sigue siendo una prioridad clave para IRLA mientras seguimos luchando por un Condado más inclusivo para los inmigrantes — con un enfoque en garantizar que todos los residentes puedan acceder a los programas del Condado. En nuestra encuesta de miembros de 2024 y nuestras sesiones comunitarias de 2025, la inestabilidad de vivienda surgió consistentemente como la principal preocupación para las familias inmigrantes.
Por eso IRLA ha propuesto expandir el Flexible Housing Subsidy Pool (FHSP) para incluir a residentes del Condado de Los Ángeles que no califican para subsidios federales de vivienda y que están en riesgo de quedarse sin hogar.
Este enfoque daría estabilidad directa a inquilinos inmigrantes que a menudo quedan excluidos de la ayuda, al mismo tiempo que fortalece la red de seguridad de vivienda del Condado.
También estamos abogando para que los criterios de elegibilidad y las definiciones de los programas bajo la Medida A sean lo más amplios posible, de manera que ninguna comunidad necesitada quede fuera.
Proponen mil dólares al mes para jubilados indocumentados, lo que mejoraría la vida de decenas de miles. ¿Cómo fue recibido y cómo proponen financiarlo?
La propuesta de un apoyo mensual de $1,000 para personas mayores indocumentadas se es sobre dignidad y estabilidad. Quienes trabajaron y contribuyeron durante décadas a la sociedad merecen vivir con seguridad, sin importar su estatus migratorio. La idea ha resonado fuertemente en nuestra comunidad, y estamos comprometidos a trabajar con el Condado para explorar fuentes de financiamiento sostenibles que lo hagan posible.
¿Quiénes son sus aliados en la Junta de Supervisores?
Las comunidades inmigrantes en los cinco distritos del condado necesitan recursos y protecciones — especialmente ahora, ante los efectos dañinos de las redadas de ICE. Nuestra estrategia es trabajar con todas las Supervisoras para aumentar la inversión del Condado en comunidades inmigrantes y asegurar que ninguna familia quede atrás.
Para esta moción, trabajamos estrechamente con los equipos de la Supervisora Horvath y la Supervisora Solís, quienes la redactaron. Su liderazgo fue esencial para garantizar vivienda estable a familias inmigrantes que enfrentan tanto los impactos de los incendios forestales como los efectos de la aplicación federal de inmigración, que han dejado a muchos sin vivienda ni empleo.
También reconocemos que los inmigrantes enfrentan diferentes desafíos en cada distrito. Por eso estamos comprometidos a trabajar con cada supervisora para responder a las necesidades de nuestras comunidades — un compromiso que se reflejó en el voto unánime de 5–0 el 16 de septiembre.
¿Cuál fue la reacción de las Supervisoras al programa?
El voto unánime de 5–0 el 16 de septiembre para aprobar el programa de asistencia de renta muestra que las Supervisoras reconocieron tanto la urgencia del momento como la fuerza de las voces comunitarias. Escucharon directamente testimonios de familias y trabajadores sobre la crisis que enfrentan y entendieron la importancia de este programa para la sobrevivencia de inquilinos en riesgo de desalojo y falta de vivienda.
El plan de IRLA
Las solicitudes, que surgen de las necesidades identificadas a través de sesiones de escucha de las organizaciones miembros de IRLA y sus miembros, son la contribución de IRLA al proceso de presupuesto anual del condado. Las organizaciones miembros de IRLA comenzaron el año a conversar con el personal de los supervisores, y han enviado una carta formal que detalla la agenda centrada en los inmigrantes de IRLA. Aquí están las solicitudes, por área de necesidad:
Mejorar el acceso de los inmigrantes a servicios vitales
Los problemas sistémicos, como las barreras del idioma, la información fragmentada y el apoyo insuficiente, dificultan que los inmigrantes naveguen y se beneficien de programas y servicios esenciales.
Recomendaciones:
Servicios de línea racional: Crear sistemas centralizados para acceder a información, reducir los criterios de elegibilidad estrictos y mejorar la infraestructura digital/transporte.
Mejorar el acceso al idioma: expandir los recursos multilingües y reducir los tiempos de espera para los servicios que no son de inglés.
Colaborar con CBO: fortalecer las asociaciones para garantizar una comunicación oportuna y clara sobre programas y servicios.
Abordar la inestabilidad de la vivienda
Los inmigrantes se ven afectados desproporcionadamente por la inestabilidad de la vivienda, con altas cargas de alquiler, hacinamiento y barreras a los programas estatales y federales.
Recomendación:
Expandir el grupo de subsidios de vivienda flexible (FHSP): $ 20 millones para estabilizar de 6,000 a 8,000 familias inmigrantes en riesgo de personas sin hogar.