El trato del gobierno contra los inmigrantes causa indignación y repudio
La reacción del público a las imágenes de soldados encapuchados y anónimos en nuestras calles está creciendo. Aquí están todos los números.
El 20 de enero Donald Trump juró cumplir la Constitución y fue investido del cargo de Presidente. Aquel mismo día, firmó la Orden Ejecutiva 14159, su plan de deportación masiva y declaró que los indocumentados serían arrestados incluso en iglesias, escuelas y hospitales.
Además, el nuevo mandatario anuló de un plumazo una serie de órdenes ejecutivas producidas por su predecesor Joe Biden que de alguna manera podrían contradecir sus decisiones o sus planes futuros.
«(a) Orden Ejecutiva 13993 de 20 de enero de 2021 (Revisión de las Políticas y Prioridades de Aplicación de la Migración Civil), Orden Ejecutiva 14010 de 2 de febrero de 2021 (Creando un Marco Regional Integral para Abordar las Causas de la Migración, Gestionar la Migración en toda América del Norte y Central, y Proporcionar un procesamiento seguro y ordenado de los solicitantes de asilo en la frontera de los Estados Unidos), Orden Ejecutiva 14011 del 2 de febrero de 2021 (Establecimiento del Grupo de Trabajo Interinstitucional sobre la Reunificación de Familias) y la Orden Ejecutiva 14012 del 2 de febrero de 2021 (Restaurar la fe en nuestros sistemas de inmigración legal y fortalecer los esfuerzos de integración e inclusión para los nuevos estadounidenses) quedan revocados por la presente».
Dos días después las tropas de ICE se desplegaban en varias ciudades del país, intimidando a la población con sus pertrechos y vehículos militares y con su práctica de enmascaramiento. El Departamento de Seguridad Interna declaró la meta de 1,200 detenidos diarios. El 10 de febrero aparecían los primeros números de arrestos migratorios. Del total, 10,550 tenían con prontuario criminal, el 55% del total Seis mil eran sospechosos de delincuencia. Y 2,760 no tenían ningún récord.
Para el 14 de diciembre los números cambiaron radicalmente: 16,740 son criminales. el 30%, y 15,830 solo sospechosos. Pero 23,830 solo podían ser acusados de la falta civil de estadía ilegal. De otra manera eran inocentes.
Estos números, proporcionados por ICE, desmienten la insistencia de Trump de que todos los inmigrantes aprehendidos son “lo peor de lo peor”.
En junio, el designado «Zar» de la frontera Tom Homan, un personaje de intimidante presencia, anunció que Trump había ordenado subir el número de detenciones diarias a tres mil. «Podemos hacerlo», prometió.
Las agencias de inmigración siguen ensañándose día tras día con las familias, en su gran mayoría latinas. Al 14 de diciembre, 68,400 personas permanecían en prisión, un récord. Activistas y familiares revelan que los centros de detención están atestados, las condiciones higiénicas son infrahumanas, la alimentación insuficiente, el hacinamiento y la Insalubridad reinante y el aislamiento excesivo. Los derechos de los detenidos son violados diariamente.
Desde el 20 de enero, el país ha arrestado a 328,000 personas sospechosas de ser indocumentados y deportado a 327,000.
Para 2026, la táctica preferida de esta administración será la llamada “doubling down”, la insistencia en hacer lo mismo por más que haya fracasado la primera vez.
Ayudado por los $170,000 millones agregados al presupuesto de inmigración, fondos aprobados el 12 de noviembre por el Congreso, el gobierno federal está preparando una represión migratoria más agresiva aún.
Si este año las redadas evitaron relativamente campos agrícolas, establecimientos industriales, hoteles y otras ramas donde trabajan miles de indocumentados, para 2026, no existirá esa restricción.
Este mes, el gobierno amplió en una proclamación a 39 los países cuyos ciudadanos tendrán a partir del 1 de enero la entrada prohibida o severamente limitada. Miles de personas cuyas solicitudes de visa de cualquier tipo ya habían sido aprobadas verán sus planes frustrados.
Además, en 2026 continuará la construcción del “muro” fronterizo. Se reanudará el programa «Quédate en México», cancelado en 2019 y que obliga a solicitantes de asilo a esperar del otro lado de la frontera mientras sus casos eran procesados. El gobierno hará uso creciente de la Guardia Nacional para actividades migratorias. El número de refugiados admitidos bajará a un mínimo histórico de 7,500, contra el espíritu que siempre caracterizó a nuestro país. Una nueva directiva impone una tarifa de $100,000 a empleadores por solicitudes de visa H-1B.
Y entre aplausos y gritos de viva, Trump anunció que por seis meses consecutivos, el número de cruces de «ilegales» en la frontera con México había bajado a cero «y hasta menos».
MAKE AMERICA GREAT AGAIN! 🇺🇸
«For six months in a row, ZERO illegal aliens have been admitted into the United States» – @POTUS pic.twitter.com/RxxhnqsZa4
— The White House (@WhiteHouse) December 2, 2025
Pero las imágenes incesantes en los medios de soldados armados hasta los dientes y enmascarados que agreden a familias de inmigrantes indignaron a partes importantes de la población del país.
Ante la crueldad demostrada día tras día, ante la soberbia y el desprecio, han respondido. Miles de estadounidenses participan a diario en protestas contra redadas y detenciones, especialmente ofendidos por la apariencia militar de los agentes.
Los organizadores de las protestas «No Kings» del 14 de junio informaron que más de cinco millones de personas habían participado en ellas, distribuidos en 2,100 ciudades y poblados. Mientras que las protestas de tema migratorio fueron el 3% del total en 2024, este año subieron al 27%. El tema arrastra, despierta, convence, enoja a la población general. Y el 97% de las manifestaciones apoyaban a los inmigrantes.
Paralelamente dos de cada tres estadounidenses apoyan una vía para la ciudadanía para los indocumentados que ya se encuentran aquí. El sondeo se puede encontrar y descargar aquí.
Asimismo, los sondeos de opinión pública indican una caída en la popularidad del Presidente. Lenta pero implacablemente, su porcentaje de aprobación ha ido bajando mes tras mes, según el New York Times.
Se espera que en 2026 estas voces se organicen a nivel nacional y que la oposición sea aún más decidida.
Surgen voces dentro de republicanos preocupados por las deportaciones indiscriminadas en sus comunidades”; congresistas piden que se permita la estadía de trabajadores del campo. Les preocupa la reacción que puedan tener los votantes.
En las elecciones fuera de término de noviembre, los demócratas ganaron gubernaturas, escaños congresionales, en sus legislaturas estatales y puestos electos. En total, «en 2025 los demócratas ganaron el 21% de los escaños legislativos ocupados por el Partido Republicano», afirma un reciente titular.
Podría ser una señal de lo por venir.
Esta administración necesita saber que los ataques actuales contra los inmigrantes son cada vez más repudiados por el público general. Si quiere competir en las elecciones generales de noviembre debe cambiar de rumbo.



