La mayor amenaza existencial a la humanidad

Un pequeño artículo nos advirtió por primera vez de una amenaza existencial: los peligros de las emisiones de combustibles sucios. “[La quema de carbón] tiende a hacer del aire una manta más efectiva para que la tierra aumente su temperatura. Los efectos pueden ser considerables en unos siglos”, advirtió.

El Rodney and Otamatea Times de Nueva Zelanda lo publicó en 1912.

Consecuencias catastróficas

La ciencia ha demostrado esta predicción centenaria por décadas, solo para que la industria de combustibles sucios y sus esbirros en el poder la ignoren una y otra vez. Las consecuencias han sido catastróficas.

Un estudio publicado en The Lancet revela que la contaminación, especialmente la procedente de los combustibles sucios, causó 9 millones de muertes prematuras en el planeta en 2019, una de cada seis.

“La contaminación es la mayor amenaza existencial a la salud humana y planetaria”, dijo Phil Landrigan, uno de los autores del reporte. “Prevenir la contaminación también desacelera el cambio climático y nuestro informe además recomienda una transición rápida y masiva a la energía limpia y renovable”.

Estados Unidos es el único país industrializado entre los 10 peores del estudio, con un total de casi 143.000 muertes prematuras anuales. Recordemos que nosotros los latinos y otras comunidades de color sufrimos desproporcionadamente los efectos de la contaminación y la crisis climática que origina.

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Emergencia climática

Mientras tanto, las petroleras nadan en ganancias en medio de esta emergencia climática. Las familias latinas del país sufren con especial intensidad los efectos de la codicia petrolera, viendo que las ganancias en el primer trimestre del año de Shell fueron $9.100 millones; BP, $6.200 millones; Chevron, $6.200 millones, y ExxonMobil, $5.500 millones.

Este vendaval de ganancias vuela en pedazos el velo verde que las petroleras usan en público como truco de relaciones públicas.

Un estudio de OilChange International reveló que pese a sus promesas de adherirse a las reducciones climáticas del Acuerdo de París, ocho de las mayores petroleras del mundo están involucradas en más de 200 proyectos de expansión.

Pero la industria de combustibles sucios sabe que sus días están contados. Más y más trabajadores de este rubro de la economía la abandonan conscientes de que contribuyen a una crisis planetaria que amenaza el futuro de la humanidad.

Amenaza existencial

En cambio, en 2021 la humanidad instaló 168 GW de energía solar, superando por novena vez consecutiva el récord mundial y este año se espera que instale más de 200 GW por primera vez.

Todos los ojos están en el Presidente Biden y los demócratas del Congreso para que finalmente aprueben un presupuesto de reconciliación que invierta en la acción climática, al mismo tiempo que se aseguren de la equidad económica y la justicia ambiental.

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Porque nos enfrentamos a la mayor amenaza existencial a la humanidad.

Perfil del autor

Javier Sierra es columnista del Sierra Club. Escribe sobre temas como la justicia medioambiental, la preservación de la naturaleza, la política energética y el calentamiento global.

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