La victoria de Meloni en Italia presagia peligros en Estados Unidos

La victoria de Meloni estimula a los sectores más virulentos del partido Republicano, que la sienten como suya, y eñala el avance de las fuerzas del fascismo en ambos continentes

La victoria del partido neofascista y su líder Giorgia Meloni en Italia, puede plantear problemas para la política exterior estadounidense, especialmente en la confrontación con Rusia. 

También por el peligro que presentan las raíces fascistas de la italiana y su ideología extremista contra la inmigración, los derechos LGBTQ, la lucha contra el cambio climático y el aborto, que ha sido legal en Italia desde 1978. 

Pero no menos preocupa que está siendo bien recibida por líderes republicanos, entre ellos el senador Ted Cruz, y las congresistas Marjorie Taylor Greene y Lauren Boebert. O el ex secretario de Estado bajo Trump Mike Pompeo. 

El aliado de Trump e ideólogo de la “derecha alternativa” estadounidense, Steve Bannon, promovió a Meloni ya en 2018, cuando como consultor pago, participó en el Congreso Nacional del su partido Fratelli d’Italia (FdI), que en aquel entonces había recibido solo el 4.5% de los votos. 

Cuatro años después, recibe el 26% y la jefatura del próximo gobierno. 

“He dicho durante años que Italia es el laboratorio mundial para la revolución populista-nacionalista. El mundo debe estar observando muy atentamente a Giorgia Meloni y tomando nota”, dijo en aquel entonces Bannon.

Meloni, de 45 años, surgió del Movimiento Social Italiano (MSI), establecido por quienes apoyaron a Benito Mussolini. Aunque niega pertenecer a esa corriente, o ser antisemita, su partido está más a la derecha que cualquier otro movimiento importante desde los días de aquel. 

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Entre otros, ha conservado las consignas fascistas Dio, patria, famiglia

Portavoces republicanos también han felicitado al partido extremista sueco fundado por neonazis y skinheads en la década de 1980 y que liderado por Jimmie Akesson, obtuvo más de uno de cada cinco votos en los comicios dos semanas atrás. 

La resurgencia de la extrema derecha en Europa incluye también  a Marine Le Pen, quien este mismo año fue finalista en las elecciones presidenciales en Francia y recibió el 41% de los votos contra el titular Emmanuel Macron. 

En España, el partido ultraconservador y ultranacionalista Vox es el tercero en importancia y desde marzo está en el gobierno de Castilla y León. Se le agrega el movimiento neonazi Alternativa para Alemania (AfD), con uno de cada ocho votos en 2021.

Los gobiernos autoritarios de Hungría y Polonia han restringido la libertad de prensa, el poder judicial independiente y todo lo que pueda desafiar al poder central. 

Y todos son miembros de la OTAN (Suecia, a punto de serlo).

Existe como analiza el New York Times“un creciente parentesco entre los nacionalistas europeos y el ala Trump del Partido Republicano”, lo que lleva al establecimiento de un frente internacional antidemocrático, anti inmigrante y combativo. 

Estos movimientos en Europa a su vez imitan de Donald Trump los slogans, posiciones extremas, desprecio por la democracia, hostilidad hacia quien piense distinto e incluso gestos,  genuflexiones y maneras de hablar. 

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La victoria de Meloni estimula a los sectores más virulentos del partido Republicano estadounidense, que la sienten como suya, así como sienten como una luminaria al húngaro Orban. Señala el avance de las fuerzas del fascismo en ambos continentes. 

Dentro del partido Republicano se están desarrollando corrientes fascistas que pueden desencadenar una amenaza existencial para la democracia estadounidense. 

Su alianza con grupos europeos similares acentúan la gravedad de su surgimiento y plantean un riesgo a nivel internacional. 

Negarlo o restarle importancia es ignorar una realidad cada vez más patente.

Perfil del autor

Fundador y co-editor de HispanicLA. Editor en jefe del diario La Opinión en Los Ángeles hasta enero de 2021.
Nació en Buenos Aires, Argentina, vivió en Israel y reside en Los Ángeles, California. Es periodista, bloguero, poeta, novelista y cuentista. Fue director editorial de Huffington Post Voces entre 2011 y 2014 y editor de noticias, también para La Opinión. Anteriormente, corresponsal de radio. Tiene tres hijos adultos que son, dice, "la luz de mi vida".

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