viernes, noviembre 27, 2020
Más

    Terremoto de 1985 México, otro aniversario

    Debo confesar que una de las cosas que más miedo me da en esta llamada Ciudad de los Palacios, son los temblores.

    Cuando les pregunto a la hora del refrigerio en el hipódromo, sobre los movimientos de tierra, tanto ellas como ellos me ven con cara de bicho raro. Es lo malo de venir de lugares, donde lo único que se mueve es cualquier objeto agitable para atenuar el calor.

    Nunca olvidaré ese día a pesar de la distancia y de la edad. Mis primeros días en la secundaria me tenían con la mente en otro lado, menos en la escuela. Todo había transcurrido con normalidad a la hora de la salida, hasta que me bajé del camión rumbo a mi casa. La colonia era un silencio sepulcral que de repente fue cortado por la voz de Lolita Ayala.

    No recuerdo qué hacía mi madre tan temprano en casa. Ella me dio la noticia. Quedé enganchado al televisor por horas.

    Mi abuelo había cancelado su viaje a la Ciudad de México unos días antes. Se hospedaría en el Hotel Regis. El hermano médico de mi madre se había quedado dormido. Realmente despertó a media calle rumbo al Hospital General.

    Creo que ese día todos terminamos despertando, de cierta apatía e indiferencia.

    Era el 19 de septiembre de 1985. Un sismo de 8.1 grados en la escala de Richter sacudía la Ciudad de México. El día 20, un segundo sismo, de 7.6 grados. Ambos quedaron registrados como los más devastadores por la cifra de muertos que dejaron, oficiales o no oficiales, los más de 30.000 heridos y las más de 30.000 viviendas destruidas.

    Dejaron además 150,000 damnificados, más de 60.000 viviendas con afectaciones y se calcula que las pérdidas alcanzaron 4.000 millones de dólares.

    Una historia que en los últimos 25 años nos hemos repetido, preguntándonos si estamos preparados para prevenir un sismo de igual o peor magnitud.

    Ahora que vivo en la Ciudad de México, parece que de las pocas cosas que me hacen falta vivir, es un sismo.

    Parece broma, pero me tomo en serio el hecho de estar desarrollando mi vida sobre una zona de alto riesgo sísmico.

    Todos los días por lo menos un instante le dedico al análisis de la situación y como reaccionaría tanto yo como mi entorno cuando eso ocurra.

    A casi 25 metros de altura sobre un sistema de pilotaje que permite flotar en una mole de concreto, acero y vidrio, veo a lo lejos algunos perfiles marcados de lo que fueron viejas losas y escaleras, algunos viejos edificios reforzados con estructuras, uno que otro inmueble que pareciera estar colgado o chueco y alguno perdido que me atrevería a decir que está en estado de gracia por las fracturas.

    Pregunto a unos vecinos sobre su experiencia con sismos:

    – Mira, no tienes de que preocuparte. El edificio como está cimentado sobre pilotes y un sistema hidráulico, al cual le damos mantenimiento cada mes, siempre se está moviendo aunque tú no lo notes. – Me dice un seguro vecino que tiene diez años viviendo aquí.

    – Explíqueme eso – Le pido con cara de incredulidad.

    – Si, cuando pasa un camión pesado cerca del edificio, este no se cimbra, se mueve ligeramente como si estuviera flotando.

    – Pero ¿como se siente cuando tiembla?

    – Pues todo se mueve de un lado a otro, pero leve. El problema es que termina de temblar y se sigue moviendo. En este edificio estás seguro. – Remata mi vecino dándome una palmada en la espalda.

    Exhalo y expreso una sonrisa nerviosa.

    En estos días de memoria fugaz, el Instituto Politécnico Nacional, con base en un riguroso estudio, menciona que un temblor de 8.1 grados en la escala de Richter generaría en la Ciudad de México afectaciones en tres mil inmuebles, 400 de los cuales se colapsarían. El fenómeno también dejaría varios heridos, muertos y desaparecidos.

    Me pregunto qué hacemos ante tales datos en un país que carece de la cultura de la prevención en todos los sentidos y si estamos preparados para el próximo sismo de gran magnitud, que nos guste o no, el día menos esperado nos sorprenderá a todos lo que habitamos en esta gran ciudad.

    La Condesa de Miravalle dice que esos temas no son para tratarse en la alta sociedad, porque demasiados dolores de cabeza da, rematando que en lugar de preocuparnos por como se mueve la tierra, deberíamos pensar como mejorar el movimiento de cadera, a la hora de ir a bailar.

    Avatar
    Ricardo Trapero
    Arquitecto por vocación y destino, escritor por convicción. Desde muy joven emprendí el viaje por la libertad. En mi camino he visto, percibido y palpado tanto, que un día decidí plasmarlo de la mejor forma que entendía. Las letras que han sido mis entrañables compañeras, cada día me acercan un poco más a la libertad, la cual aún no he encontrado pero que ya siento cerca. Creatura hombre, mexicano y sibarita en entrenamiento.

    Notas relacionadas

    El velatorio de Diego Armando Maradona, en directo

    Velatorio de Diego Armando Maradona: Cientos de seguidores comenzaron en la noche del miércoles a agruparse en las inmediaciones de la Casa Rosada para despedir a Diego Armando Maradona, velado desde las 6 en un salón de la Casa de Gobierno. La ceremonia pública se extenderá hasta las 16, hora de Buenos Aires.

    Feliz Día de Gracias de Hispanic LA

    Sea lo que sea, historia, religión, familia, sea lo que sea que signifique para cada uno.

    Los niveles de seguridad que propone Fauci durante COVID-19

    ¿Enviaría a mis hijos a la escuela con las precauciones adecuadas? ¿Cuándo confiaré en una vacuna? A la última pregunta, siempre respondo: cuando vea a Anthony Fauci recibir una.

    1 COMENTARIO

    Comments are closed.

    Lo más reciente

    El velatorio de Diego Armando Maradona, en directo

    Velatorio de Diego Armando Maradona: Cientos de seguidores comenzaron en la noche del miércoles a agruparse en las inmediaciones de la Casa Rosada para despedir a Diego Armando Maradona, velado desde las 6 en un salón de la Casa de Gobierno. La ceremonia pública se extenderá hasta las 16, hora de Buenos Aires.

    Feliz Día de Gracias de Hispanic LA

    Sea lo que sea, historia, religión, familia, sea lo que sea que signifique para cada uno.

    Los niveles de seguridad que propone Fauci durante COVID-19

    ¿Enviaría a mis hijos a la escuela con las precauciones adecuadas? ¿Cuándo confiaré en una vacuna? A la última pregunta, siempre respondo: cuando vea a Anthony Fauci recibir una.

    Entre Maradona y yo

    Nuestro encuentro fue un asunto de vida ante la muerte Dicen que escapó de un sueño En casi su mejor gambeta Que ni l...

    Estamos en Facebook y Twitter

    4,573FansMe gusta
    1,976SeguidoresSeguir

    Los 5 populares de la semana

    Chau, Diego del alma

    A Maradona, lo vi jugar por primera vez en la cancha de Atlanta cuando yo tenía unos 11 años. Debe haber sido a fines de 1976 o comienzos del 77.

    Entre Maradona y yo

    Nuestro encuentro fue un asunto de vida ante la muerte Dicen que escapó de un sueño En casi su mej...

    Los pensamientos de José Saramago

    Esta es simplemente una recopilación de rayones en libros, suficientes para quienes nunca lo “conocieron”, sepan lo que se están perdiendo. Porque como él mismo nos repitió hasta el cansancio: mientras se esté vivo, nunca es tarde.Esta es simplemente una recopilación de rayones en libros, suficientes para quienes nunca lo “conocieron”, sepan lo que se están perdiendo. Porque como él mismo nos repitió hasta el cansancio: mientras se esté vivo, nunca es tarde.

    Peronismo: democracia de masas o fascismo posible

    Si hay algo en lo cual detenerse a la hora de intentar comprender el fenómeno del peronismo es, a nuestro juicio, la heterogeneidad de sus componentes y de ideas propugnadas, según el problema que se enfrente y la coyuntura histórica por la que se atraviese

    AD10S DIEGO, por Allan Mcdonald

    Diego Armando Maradona, 30 de octubre de 1960, Lanús, 25 de noviembre 2020, Tigre, Argentina ...