De la crisis a la conexión: programas de Metro ayudan a pasajeros afectados por los incendios
Bryan Martin solía alquilar un apartamento en Altadena mientras trabajaba y estudiaba en el East Los Angeles College (ELAC).
Tras el inicio del incendio Eaton, metió algunas prendas en una mochila, cogió su laptop y evacuó con un amigo que ofreció llevarlo en su coche. Horas después, vio en las noticias que su apartamento estaba destruido.
“Me quedé en shock”, cuenta. “Como me fui con mi amigo, dejé mi coche y también se había quemado”.

Cuando los incendios desplazaron a familias en el condado de Los Ángeles en enero de 2025, la vida cotidiana cambió de la noche a la mañana. Para muchos residentes, el transporte se convirtió rápidamente en uno de los desafíos más urgentes: para ir al trabajo, acceder a atención médica, trasladarse a viviendas temporales y mantenerse conectados a los servicios esenciales.
Para ayudar a satisfacer las necesidades inmediatas de movilidad durante la crisis, la Junta de Metro tomó medidas ese mismo mes ampliando el acceso al programa LIFE de Metro, que ofrece a los nuevos participantes un pase de transporte gratuito de 90 días y, después de ese período, la opción de recibir 20 viajes gratuitos al mes en Metro o descuentos en 16 agencias de transporte participantes.
Mediante una moción aprobada por la Junta Directiva, se eliminaron temporalmente los requisitos de ingresos para que las personas desplazadas por los incendios pudieran recibir los beneficios del programa LIFE, independientemente de sus ingresos. Además, los participantes recibieron un pase de Metro gratuito de 30 días, lo que les proporcionó acceso inmediato al transporte en un momento en que muchas personas habían perdido sus vehículos. La moción se aprobó inicialmente por seis meses y posteriormente se extendió hasta enero de 2026.
Para Bryan, el programa se volvió esencial mientras se adaptaba a una vida sin coche. “Los viajes gratuitos me han ayudado a desplazarme”, dice. “Antes de los incendios, dependía completamente de mi coche. Ahora he aprendido a usar el transporte público y mi experiencia ha sido muy buena”.
Actualmente vive en el Este de Los Ángeles, usa la Línea E, toma autobuses y ha aprendido a usar Metro Micro, el servicio de transporte compartido a demanda de Metro, que usa para viajar por El Monte. Después de casi un año en el programa, dice que LIFE le ha ayudado a ahorrar dinero mientras se adapta a la vida sin coche.

Steven Smith, quien fue afectado por el incendio de Palisades, también se benefició del programa LIFE. “Mi hija y yo solo agarramos ropa y algunas fotos”, recuerda. “Una vez que evacuamos, las autoridades cerraron las carreteras. Perdí mi casa y nuestros vehículos”.
Steven y su hija de 20 años pasaron tres semanas en un refugio antes de recibir cupones para alojarse en un hotel. Al no tener un lugar para cocinar, comían fuera con frecuencia. Pronto, los gastos médicos, los medicamentos y los copagos se convirtieron rápidamente en una carga económica.
“El programa LIFE nos ayudó a desplazarnos durante este tiempo”, dice Steven, quien desde entonces se ha mudado a Glendale. “Nos permitió ir a citas médicas, a terapia, al trabajo y al supermercado. Estoy muy agradecido por este programa”.

Como parte de la resolución de la Junta Directiva, se instruyó al programa LIFE a realizar una amplia labor de difusión para garantizar que los residentes desplazados pudieran inscribirse rápidamente. El equipo de LIFE, en particular el Instituto Internacional de Los Ángeles (IILA) -que administra el programa y realiza las inscripciones presenciales- coordinó con los centros de recursos activados por FEMA, el Centro de Convenciones de Pasadena, la Cruz Roja, Kaiser Permanente y otras organizaciones para proporcionar servicios de inscripción y transporte en el lugar.

Como resultado, entre el 23 de enero y el 19 de diciembre, LIFE inscribió a más de 6,700 personas afectadas por los incendios, lo que generó más de 340,000 viajes en transporte público.
«Emergency Mobility Wallet»: más formas de llegar a donde necesitas ir
Después de que su apartamento se incendiara en el incendio Eaton, Christian García y su esposa se centraron en recuperarse. Él trabaja en la construcción y depende del único coche familiar para llegar a las obras.
Con la creciente presión financiera luego del incendio, empezó a aceptar más trabajos, lo que significaba que necesitaba el coche a tiempo completo. Esto dejó impidió seguir llevando a su esposa al trabajo en un momento en que cada sueldo era crucial.
Para abordar este tipo de situaciones es que se creó que el programa piloto ‘Mobility Wallet’ (Billetera de Movilidad) de Metro.
Lanzado en 2023, Mobility Wallet (MW) es un presupuesto que puedes usar para pagar por diversos medios de transporte. Ahora en la Fase II, el programa piloto proporcionó 1,800 dólares anuales a 2,000 residentes de bajos ingresos en todo el condado de Los Ángeles, con fondos que se pueden exclusivamente para pagar por transporte, como pasajes para usar autobuses y trenes de Metro, transporte público regional, servicios de autobuses privados, viajes compartidos, así como alquiler o compra de patinetas y bicicletas. (Revisa la imagen siguiente).

Tras los incendios de enero, Metro adaptó el programa para responder a las necesidades urgentes de recuperación, creando ‘Emergency Mobility Wallets’ (Tarjetas de Movilidad de Emergencia o EMW), una versión simplificada del programa piloto diseñada específicamente para los residentes afectados por los incendios Eaton y Palisades.
Así que mediante un análisis de Sistema de Información Geográfica (SIG), Metro mapeó las áreas afectadas por los incendios para identificar a las personas que vivían en estas zonas y que previamente habían solicitado el programa y estaban en lista de espera para la MW regular. Gracias a esta iniciativa, 100 residentes recibieron EMW con $900 para usar durante seis meses.
Para Christian, la EMW supuso una diferencia inmediata. Usó los fondos para comprar una patineta eléctrica para que su esposa pudiera ir a trabajar. Más tarde, cuando ella sufrió un accidente en el trabajo y tuvo que usar un andador, este mismo programa le permitió pagar por servicios de transporte compartido para ir a sus terapias. Entonces, lo que comenzó como una solución para el transporte diario se convirtió en un acceso esencial a la atención médica.

“Contar con el programa EMW fue de gran ayuda”, dice Christian. “Después de perderlo todo, contrajimos deudas, y esto nos ayudó a salir adelante”. Añadió que toda la ayuda que recibieron ha sido invaluable.
Para facilitar el acceso, las tarjetas EMW se emitieron en formato virtual, lo que permitió a los participantes añadir fondos directamente a sus cuentas de Apple Pay o Google Wallet. Este enfoque fue importante para las personas que habían perdido sus hogares, vivían temporalmente en hoteles o no tenían una dirección postal fija donde recibir tarjetas físicas.

Para Natalia Conant, la EMW brindó apoyo a toda su familia de siete miembros durante un período de evacuación y pérdida de ingresos. Después de que el humo y las cenizas los obligaron a abandonar su hogar, su familia tuvo que pasar 10 días en un refugio. La situación se complicó aún más cuando la hermana de Natalia, que trabajaba como guardaparques, perdió su empleo cuando se incendió el Eaton Canyon Nature Center. “Ella era la principal fuente de ingresos de la familia”, comenta.
Como estudiante universitaria en Santa Cruz, Natalia usó la EMW para comprar un billete de Amtrak y poder regresar a casa y ayudar a su familia a limpiar las cenizas. “La EMW también ayudó a cubrir el transporte de mi padre, que tiene 73 años y está jubilado para ir al supermercado; el de mi madre para ir a su trabajo de medio tiempo; y el de mi hermana para ir a la escuela”, dice Natalia.
El transporte puede convertirse en una barrera importante en momentos de crisis. Durante los incendios, Metro trabajó para eliminar esa barrera y permitir que la gente pudiera seguir desplazándose. A través del programa LIFE y, posteriormente, con las Tarjetas de Movilidad de Emergencia, la agencia proporcionó opciones de transporte flexibles para apoyar a los usuarios durante un período de incertidumbre. La recuperación tras un desastre es diferente para cada comunidad y cada persona, pero el acceso al transporte sigue siendo fundamental. Por ello, para los residentes afectados por los incendios, la posibilidad de seguir movilizándose ha marcado la diferencia.
Nota: Esta publicación fue publicada originalmente en El Pasajero, el 7 de enero de 2026



