El incómodo en la mesa, por Maritza Félix

Comencé el 2019 como una aventura y lo termino como una lección. Después de recorrer los meses a través de los ojos de niños migrantes, mujeres asesinadas, periodistas atacados y colegas abusados, jamás podré dejar que se cambie la conversación

ARIZONA – Soy mujer y soy migrante; soy periodista y soy migrante; soy mamá y soy migrante; soy esposa y soy migrante; soy amiga y soy migrante; soy todo y soy migrante.

Tú también lo eres. Quizá con otros sustantivos y con todos los verbos enraizados en una tierra a la que llamas casa, pero en tu sangre se revolotean las batallas que tus antepasados libraron para desplazarse.

Sí, la vida comienza con la migración y, cuando se nos acaba, seguimos migrando, ¿a dónde?, ¡quién sabe!

Somos el cúmulo de pasos andados y fronteras cruzadas, por nosotros y por los nuestros, pero lo olvidamos. Cuando nos asentamos y nos domesticamos, cuando nos dejamos seducir por lo que los especialistas llaman la integración, pareciera borrársenos la memoria. Es entonces cuando nos sentamos a la mesa y nos atragantamos de privilegio… ¡qué banquete es haber llegado!

Calentamos las sillas, ponemos los codos en la mesa y escupimos el dolor. Hablamos de ellos, los que apenas vienen, mientras nos lamemos las heridas.

Nosotros, los de antes, nos sentimos incómodos con el asilo.

Por eso nos molesta tanto hablar de política en la cena, más si es la de Navidad; por eso nos fastidia el que desentona con la postura familiar. Nadie quiere de postre una cucharada de feminismo o migración. ¡Qué indigestión, por Dios! ¿Podemos cambiar de tema ya? ¡Noooo!

Pero no se trata de arruinar las fiestas ni sabotear la tradición, sino de sacudir los silencios para que griten los recuerdos, los dolores y los miedos. Sí, en las familias se esconden muchos de esos. Hay que dejar que salgan las voces internas que hemos censurado por costumbre o rito social. Es dejar que cuenten su historia de la lucha continua de migrar, de la angustia burocrática, de los abusos laborales, del miedo de ser mujer, de enfrentarse con el racismo, de huir del clasismo, de la resistencia, de la incertidumbre, de las trabas… de los interminables por qués. 

Hablemos de los que nos fuimos y los que nos condenan por haberlo hecho. De los que se quedaron y nos critican porque se quedaron con todo y las ganas de largarse con nosotros para sentir la verdadera añoraza del volver. 

¿Por qué tenemos que vivir siempre justificando nuestra existencia? ¿Por qué tenemos que gastarnos el tiempo comprobando nuestro valor? ¿Por qué malgastamos las comidas familiares en fingir que no pasa nada o que ya todo pasó? ¿Por qué nos duele tanto admitir que como ellos también nosotros fuimos? ¿Por qué nos incomoda tanto mirarnos en ese espejo? 

Ser migrante me ha costado muchas noches de desvelo, lágrimas de impotencia, angustias reprimidas y silencios que algún día contaré. Dicen que las mejores sonrisas son las que nacen de los dolores más intensos. Por eso me río tanto. Y yo migré por amor. A mí no me expulsó la pobreza ni la violencia. Ahora, no sé si podría volver…

Pero sé que este año seré la voz que incomode en la mesa. Pero ¡es que tanto ha cambiado!

Comencé el 2019 como una aventura y lo termino como una lección. Después de recorrer los meses a través de los ojos de niños migrantes, mujeres asesinadas, periodistas atacados y colegas abusados, jamás podré dejar que se cambie la conversación.

Quiero que cuando se me acabe la vida, mi alma pueda migrar en paz y que lo haga con los suyos que también son migrantes. Sí, hoy y en la eternidad, creo en nuestro derecho al asilo y nuestro sueño de paz. 

Maritza L. Félix es una periodista, productora y escritora independiente galardonada con múltiples premios por sus trabajos de investigación periodística para prensa y televisión en México, Estados Unidos y Europa.

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Maritza Félix
Maritza Lizeth Félix es una periodista, productora y escritora independiente en Arizona. Nació en Magdalena de Kino, Sonora, México. La frontera ha sido su hogar y su inspiración por más de 15 años. Su trabajo ha sido publicado en importantes periódicos de Estados Unidos, México y otros lugares del mundo, así como en las principales cadenas de televisión de habla hispana Univisión y Telemundo. Actualmente trabaja de manera independiente para la Organización Editorial Mexicana, Channel 4, Proyecto Puente, Uniradio Noticias, Telemax y Prensa Arizona. Fue reportera en el documental “Misterios de la Fe”, de Discovery Channel y fungió como productora del documental de la frontera de Estados Unidos y México para la serie televisiva “The Wall”, un trabajo investigativo mundial realizado por Rondo Media, del Reino Unido. También ha sido productora de proyectos especiales como coberturas políticas, electorales y de inmigración para Al Jazeera y fue la productora de investigación en el galardonado reportaje “Risking It All For America – Riding The Train Of Death”, de Channel 4 en Inglaterra. En 2011 fue nombrada por Chicanos Por La Causa como una de los “40 Líderes Hispanos menores de 40 años” en reconocimiento a su trabajo periodístico e influencia en el estado. Félix ha ganado cinco premios Emmy y fue la primera ganadora del premio a la “Mejor Crónica Escrita en Estados Unidos”, de Nuevas Plumas. También ha recibido múltiples galardones del Arizona Press Club por sus reportajes. En 2012 y 2013, la revista Phoenix New Times la nombró como la “Mejor Periodista de Habla Hispana” en Arizona. Maritza está felizmente casada y es mamá de unos mellizos curiosos que retan y alimentan su imaginación todos los días y llenan su vida de alegría, amor y carcajadas.