Gobierno, régimen y administración, por Samuel Schmidt

La estructura de la administración pública se construye históricamente y se va ajustando y consolidando con el tiempo según la visión de diversos gobiernos

En Estados Unidos como en México y en otros países, la llegada de un nuevo gobierno, aunque sea del mismo partido, con frecuencia genera ajustes administrativos, esto responde a los ajustes que reclaman promesas, compromisos, prioridades, objetivos, metas y presiones de actores relevantes, o a visiones específicas del nuevo gobierno.
La administración publica es un componente del Estado manejado por el gobierno en turno, de aquí que este pueda hacer los ajustes que considere pertinentes para que la administración responda a sus necesidades, metas, objetivos y a las demandas sociales.
Esto que parece una formulación sencilla tiene sus bemoles.
Contrario a lo que la lógica sugiere, el diseño administrativo no siempre se construye estrictamente en base a las pretensiones/deseos del gobierno. La estructura de la administración pública se construye históricamente y se va ajustando y consolidando con el tiempo según la visión de diversos gobiernos que pueden diferir ideológicamente del nuevo gobierno.
Los gobiernos crean, combinan y con menor frecuencia desaparecen instituciones, pero la tendencia es a crecer, en parte debido a diversos factores entre los que destaca que la administración llega a convertirse en un factor de crecimiento y estabilidad, el peso del gasto e inversión pública es crucial para el mercado. Reducir el tamaño del gobierno afecta a la economía y es esperable la creación de problemas sociales con la gente desempleada, porque usualmente cuando un país depende del gasto gubernamental para crecer es porque carece de insumos no gubernamentales suficientes para el crecimiento económico y no abundan los empleos para los empleados gubernamentales.
Las diferentes áreas del gobierno atienden a clientelas específicas de ahí que la transformación implique modificar esas relaciones llegándose a generar tensiones políticas indeseadas.
La burocracia es un elemento central, en especial porque los gobiernos normalmente la amplían para premiar a sus seguidores, lo que genera excesos, duplicaciones y hasta polos de concentración de influencia burocrática en áreas estratégicas, por ejemplo en las áreas policiacas, fiscales o judiciales.
Los sindicatos defienden las condiciones creadas y sus privilegios y buscan mejores condiciones y privilegios, resistiéndose a los cambios que intenta propiciar un nuevo gobierno o nuevo régimen. Hay sindicatos de policía que defienden a agentes abusadores.
La burocracia se autonomiza haciendo pasar a segundo plano el servicio a la sociedad por la defensa de sus intereses lo que también crea resistencias al cambio. La burocracia es un factor político que facilita la estabilidad y fortaleza del gobierno o su debilitamiento. En parte fue la burocracia del Departamento de Justicia en Estados Unidos quien en su terreno evitó el intento de Trump por descarrilar la elección presidencial en el año 2000.
Como en todo también en la administración pública hay límites porque tiene relación directa con la política fiscal, o sea que se paga con los ingresos gubernamentales que normalmente son los impuestos, así que el crecimiento burocrático se enfrenta a la necesidad de financiarla, aunque hay muchos países que ante el déficit optan por contratar deuda, lo que afecta el mercado de dinero.
No se puede concebir el cambio de gobierno y mucho menos el de régimen con preservación burocrática y administrativa. La construcción del nuevo régimen reclama el cumplimiento de promesas y relaciones de gobierno acordes al nuevo modelo de sociedad y de gobierno. No se puede hablar de reforma social y política con la administración pública del régimen anterior.
Para que la reforma avance se deben identificar las fuentes y atacar los espacios dónde se consolida el viejo orden.
Tomemos por ejemplo la lucha contra la corrupción y el privilegio como meta esencial del gobierno y sobre la que se pretende construir al nuevo régimen, destaca en este terreno la política fiscal, que en el caso mexicano se ha centrado en terminar las protecciones para evadir impuestos y reducir o eliminar el dispendio, por ejemplo los fideicomisos que tenían una visión clientelista, generaban una burocracia excesiva y manejaban sin control fuertes cantidades de dinero.
La reforma, cualquier reforma, genera tensiones porque afecta intereses, algunos afianzados en la estructura gubernamental y administrativa y rompe con las colaboraciones y complicidades, afecta a la estructura social y política y propicia respuestas y conflictos, muchas absorbibles, otras que generan una turbulencia mayor, la habilidad del gobierno consiste en no permitir que los conflictos creados se conviertan en inestabilidades peligrosas para la armonía social y política.

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Perfil del autor

Investigador visitante en UT Austin. Chair, International Advisory Board for Immigration Studies. U.S.-Mexico Research Program. UCLA. Director asociado de la revista Araucaria. Director del semanario El Reto. Testigo experto en juicios de asilo político y para frenar deportación de mexicanos en Estados Unidos. Posdoctorado en Historia, University of California, Los Angeles. Doctor en Ciencias Política (UNAM). 35 libros publicados y más de 1,000 artículos. Traducido al inglés, francés e italiano. Pionero en varias áreas de investigación: análisis de redes políticas, estudios sobre humor político, democratización en México, temas fronterizos (agua, migración y seguridad) y sobre Crimen Autorizado.

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