sábado, enero 9, 2021
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    Oración del retorno, un poema de Esther Seligson

    Lea aquí: Lejanías (In Memoriam Esther Seligson)

    (Fragmentos)

    ***

    VII

    ***

    Envejezco Madre llevo a bordo mucho lastre
    mas no quisiera aliviarlo pues tampoco ando a la deriva
    navego entre islas que son calles que son ciudades
    que son islas entre nosotros que son ríos
    que son ribera desierto llanura navego
    llevada por el ritmo de mi sangre
    oleaje de memorias sin varadero

    No quiero olvidar desprenderme dejar de ser pasado
    no quiero perder ningún recuerdo ningún olor ningún instante
    borrar ninguna imagen
    aguardo no sé muy bien qué, es decir sí
    y Tú lo sabes Madre, no hay enigma
    al final del laberinto está la Luz
    y hacia ella se enardecen mis anhelos
    Nada más.

    No me basta lo que alcanzo toco miro
    me queda siempre un dejo de carencia
    por más plena que sea la entrega
    del creciente invoco ya a la luna llena
    del mañana que será menguante retengo
    lo fugaz lo tardío lo mendrugo
    centinela de gestos y detalles coleccioné
    miniaturas nimiedades entusiasmos
    la tristeza en ánforas de barro mal cocido
    los sueños en páginas sin quicio
    celebré todo vuelo toda caída
    y pedí perdón por mi indigencia mi sordera
    el ciego ímpetu de inflamar a las palabras.

    ***

    IX

    ***

    Cautiva de tanto sueño contrariado
    hoy quiero libre ofrecerles perdón
    a final de cuentas sin duda recibí la parte de felicidad
    que en este mundo me corresponde

    A tus pies ofrendo Madre
    la servidumbre de mis reproches
    quémala
    la carcoma de repetirme en la misma letanía de dolor
    quémala
    la turbia resaca de remordimientos
    quémala
    la viciosa costumbre de esperar lo improbable
    quémala
    la excusa del miedo que paraliza cobarde
    quémala
    la bastarda disculpa del amor rechazado
    quémala
    la mezquina astucia de apresar el tiempo
    quémala
    la distorsión que se juzga fiel certera
    quémala
    la calculada incapacidad de reparar el daño
    quémala
    quema las escorias que lazan mi vuelo
    y bendice Madre lo que aún me queda por andar…

    Jerusalem, 2006
    Ediciones Sin Nombre, México, 2006
    Selección: David Torres

    Esther Seligson nace en la Ciudad de México el 25 de octubre de 1941 en el seno de una familia judía y muere el 8 de febrero de 2010, en la misma capital mexicana, de un infarto al corazón. Ensayista, cuentista, novelista, poeta, crítica de teatro, maestra y viajera incansable con largas estancias en Lisboa y Jerusalem. Traductora de la obra del filósofo E.M. Cioran. Fue becaria del Centro Mexicano de Escritores. Entre sus obras destacan La morada en el tiempo, Otros son los sueños (novela con la que obtuvo el premio Xavier Villaurrutia), Tras la ventana un árbol, Luz de dos (premio Magda Donato), Isomorfismos, La fugacidad como método de escritura, El teatro, festín efímero, Hebras, La escritura o el enigma de la otredad, Jardín de infancia, Simiente. El Fondo de Cultura Económica (FCE) le publicó bajo el título de A campo traviesa una recopilación de su obra ensayística en 2005, y al año siguiente el libro Toda la luz, un recorrido por su obra creativa. Cicatrices es el nombre de su último libro.

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