Cachemira, genocidio y espíritu de resistencia

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Cachemira, genocidio y espíritu de resistencia
Cachemira, genocidio y espíritu de resistencia

Genocide Watch enumera Diez Etapas del proceso genocida. Ahora, Cachemira exhibe todas esas etapas, especialmente cuando se considera el actual ataque horrendo de la India contra las libertades civiles de Cachemira, escribe Farhan Mujahid Chak 

¿Qué es tan repugnante en la tiranía que agita el espíritu humano de tal manera, obligándonos a resistir? Instintivamente, el pensamiento de la opresión perfora la esencia misma de nuestra condición humana.

El cine, la música, el arte y la literatura celebran a quienes, con una voluntad inconquistable, luchan contra todo pronóstico y desafían la persecución.

Sin embargo, la victoria no es tarea fácil.

A lo largo de la historia, uno encontrará innumerables fundamentos de que la victoria proviene del espíritu de resistencia. Y, el prominente autor inglés George Orwell del cuento corto inspirador “Rebelión en la granja” (Animal Farm), aplaude precisamente eso, mientras reprende el despotismo.

“¿No es claro como el cristal, camaradas, que todos los males de esta vida nuestra nacen de la tiranía de los seres humanos? Sólo deshazte del Hombre, y el producto de nuestro trabajo sería nuestro… ¿Qué debemos hacer entonces? ¿Por qué, trabajar día y noche, cuerpo y alma, para el derrocamiento de la raza humana! Ese es mi mensaje para ustedes, camaradas: ¡Rebelión! “

Para Orwell, la subyugación debe ser resistida, ya que la aquiescencia solo prolonga el sufrimiento; no puede haber dos mentes al respecto.

Con ese pensamiento, considerar el proyecto colonial de La India y la revocación unilateral, ilegal y antidemocrática de la autonomía de Cachemira a través de derogar el artículo 370.

Condenadas en todo el mundo, Organizaciones No Gubernamentales (ONG) tal como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han castigado fuertemente a la India.

Recientemente, las Naciones Unidas convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, la primera en más de 50 años, sobre el deterioro de la situación en Cachemira, llamando al respeto de las resoluciones relevantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Más específicamente, el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, expresó su preocupación por la situación actual de los derechos humanos y David Haye, el relator especial de la ONU sobre la libertad de expresión, describió la situación en Cachemira como “draconiana”.

Sin embargo, lo más terrible, es que la reconocida ONG llamada “Genocide Watch”, ha emitido una alerta de genocidio en Cachemira, por primera vez. Esto, en el contexto de Modi y otros líderes del Partido Bharatiya Janata ((sus siglas en BJP), están usando monstruosamente el término grotesco ‘Solución Final’ para Cachemira

Estrictamente, Genocide Watch enumera diez etapas del proceso genocida. Ahora, Cachemira exhibe todas esas etapas, especialmente cuando considera el actual ataque horrendo de la India contra las libertades civiles de Cachemira, aterrorizando a toda la población, cortando toda su comunicación, haciendo caso omiso de las leyes y normas internacionales y llevando a cabo una letanía de abusos contra los derechos humanos.

Primero, se ha difundido un binario implacable de ‘nosotros’ versus ‘ellos’, etiquetado como ‘clasificación’.

En Cachemira, el Estado indio traduce “nosotros” en partidarios de su ejército / fuerzas de ocupación, y “ellos” a los musulmanes de Cachemira. Por supuesto, las medidas preventivas incluirían el fomento de instituciones universalistas que trasciendan las divisiones étnicas / raciales y promuevan activamente la inclusión.

Sin embargo, esto es precisamente lo que el partido fascista Bhartiya Janata no quiere. Necesitan difundir la falsa amenaza del terror para racionalizar su persecución.

En segundo lugar, la ‘simbolización’ es el proceso cuando, combinado con el odio visceral, los símbolos se imponen a los miembros involuntarios del supuesto grupo paria: tal como la bufanda azul para las personas de la Zona Oriental en Khmer Rouge o los musulmanes de Cachemira con su lenguaje y vestimenta distintivos, emitiendo tarjetas de identificación que los designen como Musulmanes.

En tercer lugar, el proyecto genocida avanza mediante una clara ‘discriminación’ en la que el grupo dominante usa la ley, la costumbre y el poder político para negar los derechos básicos de los musulmanes de Cachemira.

Está impulsado por una ideología excluyente y legitima la victimización de los musulmanes de Cachemira por etiquetas como “separatista”, “fanático” y “terrorista”.

Cuarto, los niveles elevados de sesgo, prejuicio y desempoderamiento conducen a la etapa de ‘deshumanización’, que incapacita la repulsión humana normal contra el asesinato.

En esta etapa, la propaganda de odio impresa, en las radios de odio y en las redes sociales se utiliza para denigrar al grupo de víctimas: los Musulmanes de Cachemira. Incluso se incorpora a los libros de texto escolares Hindutva, preparando el camino para la incitación.

Quinto, el fenómeno grotesco del genocidio siempre está bien planificado y requiere ‘organización’. Esto se realiza mediante el Estado indio, que utiliza las milicias Hindutva para negar la responsabilidad del Estado, como las turbas hindúes dirigidas por militantes del grupo Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS), que pueden ser disfrazados como los 38,000 soldados adicionales de la India a ser enviados a Cachemira.

Recordemos que ya hay casi 700,000 tropas y policías del ejército indio fuertemente armados que dominan Cachemira. ¿Por qué enviar más?

Sexto, los extremistas necesitan mejorar la ‘polarización’, a fin de separar a los grupos. Grupos de odio transmiten propaganda polarizante. Las leyes pueden prohibir los matrimonios mixtos o la interacción social.

Los extremistas hindúes atacan a los moderados- de todas las religiones/orígenes, intimidando y silenciando el centro. Los moderados del propio grupo de perpetradores son los más capaces de detener el genocidio. Por esta razón, todos aquellos quienes habían tratado anteriormente con el Estado indio están ahora bajo arresto, incluyendo Farooq Abdullah, Omar Abdullah y Mehbooba Mufti.

Séptimo, en esta etapa de “preparación”, los líderes del Partido Bharatiya Janata (sus siglas en BJP) han hablado, escalofriantemente, sobre la “Solución Final” que usan como eufemismos para encubrir sus intenciones de genocidio y limpieza étnica.

Octavo, a medida que avanzan las etapas del genocidio, la “persecución” se intensifica. Los derechos humanos más básicos del grupo de víctimas son violados sistemáticamente a través de ejecuciones extrajudiciales, tortura por violación y desplazamiento forzado.

Se elaboran listas de defunción y la propiedad es expropiada. Actualmente, los musulmanes de Cachemira están encerrados, sujetos a arresto arbitrario, tortura, violación y asesinato.

Noveno, comienza el ‘exterminio’, y rápidamente se convierte en el asesinato en masa legalmente llamado “genocidio”. En este momento aterrador, las fuerzas armadas a menudo trabajan con las milicias de Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS) para asesinar.

Décimo, la etapa final de ‘negación’ dura todo el proceso genocida. Es uno de los indicadores más seguros de la probabilidad de masacres genocidas.

Los autores del genocidio excavan las fosas comunes, queman los cuerpos, intentan encubrir las pruebas e intimidan a los testigos. Todo el tiempo afirman que todo es normal en Cachemira. En Cachemira, la negación ha llegado a niveles tan ridículos, que Modi y el BJP dicen que sus objetivos son “traer prosperidad y desarrollo” y “acabar con el terrorismo”.

 Lo más preocupante es que La India declara al mundo que ha comenzado a aliviar gradualmente el bloqueo de las comunicaciones. Eso es falso.

Esta retórica cobarde de la “relajación” falsa del encierro se utiliza para desviar la atención internacional. Un apagón total de Internet, línea fija y comunicación está en curso. Y, ominosamente, presagia algo más siniestro que se avecina. Es decir, la posibilidad real de genocidio en Cachemira.

Sin embargo, en medio de estas horribles escenas de muerte, desolación y desesperación, los Cachemires solo se han envalentonado con el espíritu de ‘rebelión’.

No hay otra opción. Frente a un adversario rebelde e implacable, todos deben unirse.

Traducción de Nabil Aref Abou Assaly.

Farhan Mujahid Chak es Profesor Asociado de Ciencias Políticas en la Universidad de Qatar.

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Farhan Chak
Dr. Farhan Mujahid Chak works as the Secretary-General of Veritas Leadership. He is an Associate Professor of Political Science, in Gulf Studies Program, at Qatar University. He has worked at the United Nations, the Canadian Parliament and Prince Al-Waleed bin Talal Center for Muslim-Christian Understanding at Georgetown University. Research interest: Islam and Politics, Political Theory, Leadership, Secularism, Epistemology, Fundamentalism and Social Imaginaries. His latest book, 'Islam and Pakistan's Political Culture,' was published by Routledge, October 2014