El principio del fin: ¿cómo se acaba una pandemia?

«Fin de la pandemia». Cuando el presidente de Estados Unidos pronunció esas palabras en una entrevista, el eco retumbó en todo el país. ¿Será? ¿Es este el principio del final? ¿Qué se acaba y qué comienza? ¿Quién saca las cuentas? ¿Qué es ahora la normalidad?

No las soltó a la ligera; detrás de esa declaración hay más de un millón de muertos y 95 millones de contagios. Una expresión que engloba los más de dos años de incertidumbre, de miedos y fronteras; de no saber ni poder, de estar a merced de una crisis de salud mundial. Pero no es el punto final; si ni siquiera un punto y aparte. Es como si nos hubiéramos quedado atrapados en los puntos suspensivos.

¿Cómo se acaba una pandemia?

Tiene dos muertes: La primera es la médica, cuando las tasas de incidencia y muerte disminuyen tanto que los expertos pueden declarar el fin. La segunda es la social, cuando se controla o desaparece el miedo a la enfermedad. No es algo arbitrario. Es como una agonía larga y dolorosa. No es que se esfume, es que gana el cansancio de vivir en pánico. Y uno se acostumbra a todo; a lo malo, siempre cuesta más adaptarse.

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Pero no hay nada oficial. Quizá, por definición, la pandemia por COVID-19 se termine pronto, pero el coronavirus no se va. Aún mata, contagia, muta y se burla. Además, declarar el fin definitivo no depende solo de cuestiones de salud; la pandemia y su término tienen y tendrán repercusiones políticas y están muy cerca las elecciones de medio término.

El fin de una pandemia oficial

Significa el comienzo de otras tantas entre sombras y silencios, como la de la mente, el corazón y la migración. Estados Unidos ha mantenido sus fronteras herméticas a los solicitantes de asilo con el estandarte de la crisis de salud pública y lo vulnerable que estaría el país si los dejaran entrar. Pero si ya todo está bajo control, ¿con qué excusa no los va a dejar pasar?

Fin de pandemia y la frontera
Frontera México-USA en Tecate, Baja California.

Estas políticas implementadas durante la pandemia solo afectan a aquellos migrantes que quieren hacer las cosas por la vía legal, que llegan a un puerto de entrada a pedir refugio, no los que como muchos de nosotros viajan, migran y se mueven desde algún privilegio. A esos a los que han forzado a esperar en patrias ajenas y desconocidas ya no les podrían prohibir llegar.

Por más de dos años, la pandemia se convirtió en otra frontera dentro de las miles que tenemos. Dentro de su gravedad, la usamos como excusa. No vaya a ser, pensábamos; mientas estaba siendo.

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Perfil del autor

Maritza Lizeth Félix es una periodista, productora y escritora independiente en Arizona. Nació en Magdalena de Kino, Sonora, México. La frontera ha sido su hogar y su inspiración por más de 15 años.
Su trabajo ha sido publicado en importantes periódicos de Estados Unidos, México y otros lugares del mundo, así como en las principales cadenas de televisión de habla hispana Univisión y Telemundo. Actualmente trabaja de manera independiente para la Organización Editorial Mexicana, Channel 4, Proyecto Puente, Uniradio Noticias, Telemax y Prensa Arizona. Fue reportera en el documental “Misterios de la Fe”, de Discovery Channel y fungió como productora del documental de la frontera de Estados Unidos y México para la serie televisiva “The Wall”, un trabajo investigativo mundial realizado por Rondo Media, del Reino Unido. También ha sido productora de proyectos especiales como coberturas políticas, electorales y de inmigración para Al
Jazeera y fue la productora de investigación en el galardonado reportaje “Risking It All For America – Riding The Train Of Death”, de Channel 4 en Inglaterra.
En 2011 fue nombrada por Chicanos Por La Causa como una de los “40 Líderes Hispanos menores de 40 años” en reconocimiento a su trabajo periodístico e influencia en el estado. Félix ha ganado cinco premios Emmy y fue la primera ganadora del premio a la “Mejor Crónica Escrita en Estados Unidos”, de Nuevas Plumas. También ha recibido múltiples galardones del Arizona Press Club por sus reportajes. En 2012 y 2013, la revista Phoenix New Times la nombró como la “Mejor Periodista de Habla Hispana” en Arizona.
Maritza está felizmente casada y es mamá de unos mellizos curiosos que retan y alimentan su imaginación todos los días y llenan su vida de alegría, amor y carcajadas.

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