Indignados desde España

En España se está viendo una protesta ciudadana masiva «de los indignados» que podría darse aquí en Estados Unidos en algún momento. Al menos me gusta ser optimista en que la juventud estadounidense puede exigir la reevaluación de un sistema que por primera vez en mucho tiempo, no asegura un mejor nivel de vida para la siguiente generación.

El sueño americano, entendido como un comfort económico en un contexto democrático, hace ya tiempo que está en peligro e incluso, pareciera que se empeñan en que sólo debe ser para algunos privilegiados.

En España, país donde acabo de pasar un par de semanas de vacaciones, hay cientos de miles de manifestantes en las calles exigiendo un fin a la poca verguenza de los gobernantes. Porque ya no se trata de malos gobiernos, manejos, o equivocaciones. Se trata de que se montan en el coroto, como decimos en Venezuela, y gobiernan con un despropósito y una falta de consciencia sobre el efecto que sus manejos tienen sobre la ciudadanía y sobre los sacrificios que piden, mientras ellos viven la gran vida y se alojan en suites de 3,000 dólares la noche, como el famoso Presidente del IMF que encima quería desquitar el precio con la mucama.

En realidad, lo del jefe del Fondo Monetario Internacional más parece una metáfora de lo que hacen muchos líderes y políticos del mundo: usan el dinero público para vivir como reyes y encima, violan al más vulnerable y todavía lo niegan.

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En España, por mucho que es un país maravilloso para vacacionar, vivir no es fácil. Ganarse la vida mucho menos. Mi amigo Angelo, un italo-venezolano a quien conozco desde mi adolescencia y que vive desde hace 20 años en España, me dijo que está considerando seriamente irse de allí.

«Aquí las cosas son cada vez más absurdas. Soy empresario, tengo una peluquería desde hace 20 años, soy un profesional de la medicina alternativa, tengo varios negocios, y aún así, se me hace difícil progresar, incluso subsistir al nivel que debería», me comenta. «Voy a tener que cerrar uno de mis negocios porque el costo de mantenerlo es simplemente muy alto. La gente no tiene dinero, no hay trabajo y aún los profesionales no ganan más que 1.000 euros al mes, con suerte». Les llaman los «mileuristas».

España tienen un desempleo del 20% pero al menos, sus ciudadanos saben que si se enferman, tienen seguro médico universal y paga por desempleo. Algunos dicen que ya es hora de recortar el generoso estado de bienestar europeo y a él le achacan el más alto nivel de desempleo que siempre ha tenido España. Pero la realidad es que allá lo que pasa también tiene mucho que ver con la desverguenza de los banqueros que – como aquí – quieren welfare para sí mismos y mano dura para los demás.

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Esas decenas de miles de personas, jóvenes y no tan jóvenes, acampadas en la Puerta del Sol de Madrid y en otras plazas del país están pidiendo respeto y un trato digno. Que los políticos no se burlen de ellos ofreciendo promesas vacías, dándole rescate a los bancos y nada a la población, mientras meten su chequecito bajo la mesa. En cierta forma, la protesta cuestiona un sistema bipartidista que ya no responde de ninguna manera a la colectividad. Tarde o temprano, esas protestas llegarán a USA. Ojalá, digo.

Publicado originalmente en La Opinión.

Perfil del autor

Pilar Marrero es periodista, y ha trabajado principalmente en temas de política e inmigración, pero su verdadera pasión es viajar, beber y comer.

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