Una historia de chiste y censura en la política mexicana, por Samuel Schmidt

Un día me escribió Roberta Lajous, directora de la Revista Examen del PRI, para en nombre de Donaldo Colosio pedirme un artículo sobre la Asamblea del PRI para la revista de ese instituto político. Lo envié, se publicó y un amigo me contó que el artículo fue entre pisos en las oficinas del PRI donde varios estaban escandalizados.

Mis chistes en el artículo a pedido de Colosio

En ese artículo, yo le preguntaba a Colosio si podría destruir a los caciques del PRI. Por cierto, acompañé a Colosio en una visita a San Diego y se negó a decirme su apodo, porque según él, no tenía y le platique sobre mi proyecto de análisis de humor político.

Tiempo después Roberta Lajous me pidió de nuevo, en nombre de Colosio, un artículo sobre chiste político y le respondí que el humor dice cosas que los políticos no quieren escuchar. Ante su insistencia le contesté preguntando cuánto pagaban, porque era el segundo artículo. Respondió que nada. Accedí con la condición de que no fuera cambiada ni una coma.

Me devolvió el texto formateado para la revista. Le di el visto bueno, pero poco tiempo después llamó para pedirme por favor, que cambiara el último chiste que además estructuraba la salida del artículo.

De la Madrid tuvo que hacer una segunda pasarela de políticos porque la primera no había funcionado. Pasó Carlos Salinas:

Licenciado Salinas diga una palabra con Hiper, este respondió de inmediato:

-Hiperinflación.

Miren qué candidato de primera, qué nivel de conocimiento!

Siguió Manuel Bartlett.

Lic. Bartett, diga una palabra con Hiper.

Hiperactivo.

– ¡Miren qué candidato, qué agilidad mental!

Siguió el turno de Ramón Aguirre.

Contador Aguirre, diga una palabra con Hiper.

Después de mucho tiempo pensando dijo con júbilo:

-Farmacia.

¿cómo farmacia?

Farmacia YPERfumeria.

La censura a pedido de la señora Lajous

Según Roberta, su papá, que dirigía Pemex, financiaba la revista y era enemigo de Aguirre. Si se publicaba, se entendería que él había lanzado la puya contra el Contador y él no quería problemas con Aguirre.

Me negué al cambio y quedé ofendido. Ya parecería que Lajous, a quién yo no conocía, me manipulaba para que yo escribiera. Nunca tuve ninguna reacción sobre el artículo.

Pasó el tiempo y siendo director del Centro de Estudios Inter Americanos y Fronterizos en la Universidad de Texas en El Paso, invité a Santiago Oñate, a la sazón presidente del PRI.

En una de las recepciones se me acercó y me preguntó: Colosio me pidió que te pregunte que pasó con el artículo, porque andaba contando los chistes del artículo, diciendo que los habías escrito para la revista del PRI.

Le conté toda la historia y solamente asintió. Había yo tenido respuestas sobre mis publicaciones con chistes políticos en México, pero esta fue la primera y única de censura.

En otra ocasiones platicaré la anécdota de cuando Carlos Ramírez en La Crisis publicó un artículo mío sobre chistes de Ernesto Zedillo.

Autor

  • El retorno de Trump y su impacto para el futuro de México

    SAMUEL SCHMIDT. Research Fellow en LLILAS, University of Texas, Austin. Miembro fundador del Instituto para Estudios del Futuro. Pos doctorado en Historia Latinoamericana por la Universidad de California en Los Angeles, Dr. En Ciencia política por la UNAM. Maestría en Ciencias Sociales, Universidad Hebrea de Jerusalén. Autor de 52 libros, más de 1,000 artículos. Creador de los conceptos crimen autorizado, tejido político, estado suplantado. Experto en humor político, análisis de redes políticas y crimen autorizado o la relación entre crimen y política.

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