Uvalde, Texas: Nada les devuelve la vida

Los «hubiera» carcomen. Hay dudas que pesan más que cualquier certeza: ¿Y si hubieran tumbado la puerta? ¿Y si todavía estaban vivos? ¿Y si hubieran salvado a más niños? ¿Y si hubieran supuesto menos y actuado más rápido? ¿Y si no hubiera mandado a mi hijo a la escuela en Uvalde?

Las preguntas se amotinan tras la masacre escolar registrada el 24 de mayo en Uvalde, Texas. Un atacante armado con un rifle -que había comprado de manera legal- abrió fuego contra niños y maestros. Mató, a sangre fría, a 19 estudiantes y dos profesoras. Después, lo ultimaron los agentes fronterizos.

Lo que se sabe del tiroteo cala; pero esos silencios por llenar son tan dolorosos como la muerte misma. ¿Qué pasó en esa más de una hora que esperaron los policías para entrar a la primaria? ¿Por qué esperaron tanto? ¿Qué dice el protocolo en casos de tiroteos activos en centros estudiantiles? Y más hubieras… ¿Y si hubieran entrado antes, los hubieran salvado?

Las críticas son cada vez más duras para los policías locales de Uvalde. Mientras el atacante disparó más de 142 veces, los uniformados se quedaron inmóviles en el pasillo, suponiendo que el joven estaba atrincherado y nadie estaba en peligro. Las suposiciones matan. Mientras ellos se preparaban para entrar, pasaron cerca de 90 minutos desde que el sospechoso había estrellado el carro de su abuela cerca de la primaria. Los policías no estaban preparados para una emergencia de este tipo y se notó. Mientras ellos aseguraban el perímetro, la muerte cobraba terreno adentro.

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Fueron los agentes de la Patrulla Fronteriza los que irrumpieron en las aulas, dispararon 27 veces y mataron al atacante. Para 19 niños y dos maestras, fue demasiado tarde; para los sobrevivientes también: el daño ya estaba hecho y ellos jamás podrán olvidar que tuvieron que cubrirse de sangre y aparentar estar muertos para salir vivos.

El mismo director del Departamento de Seguridad Pública de Texas cuestionó el actuar del jefe de policía local; dijo que “esperar fue la decisión equivocada”. No necesitó una investigación independiente del manejo de la crisis, su experiencia y el libro policial apuntan a un proceder muy diferente.

Mientras tanto, en Uvalde, el jefe de la policía local escolar tomó juramento en medio del luto, las críticas y el caos, días después de la masacre. Los votantes lo habían elegido para el cargo y sin ceremonia juramentó en el puesto que muchos consideran que le queda grande. Los que antes eran sus amigos, ahora lo critican y lo condenan; dicen que le faltaron agallas. Los padres de las víctimas solo esperan respuestas.

Y quizá esas interrogantes tarden mucho más en contestarse, ya que la policía local ha decidido no participar en la investigación federal y no están cooperando. No hubo más declaraciones, salvo aquellas contradictorias que se dieron el día del tiroteo. Hay un silencio que esconde muchos hubiera.

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Pero «los hubiera» no le devolverán la vida a nadie y eso pesa más que todo.

Perfil del autor

Maritza Lizeth Félix es una periodista, productora y escritora independiente en Arizona. Nació en Magdalena de Kino, Sonora, México. La frontera ha sido su hogar y su inspiración por más de 15 años.
Su trabajo ha sido publicado en importantes periódicos de Estados Unidos, México y otros lugares del mundo, así como en las principales cadenas de televisión de habla hispana Univisión y Telemundo. Actualmente trabaja de manera independiente para la Organización Editorial Mexicana, Channel 4, Proyecto Puente, Uniradio Noticias, Telemax y Prensa Arizona. Fue reportera en el documental “Misterios de la Fe”, de Discovery Channel y fungió como productora del documental de la frontera de Estados Unidos y México para la serie televisiva “The Wall”, un trabajo investigativo mundial realizado por Rondo Media, del Reino Unido. También ha sido productora de proyectos especiales como coberturas políticas, electorales y de inmigración para Al
Jazeera y fue la productora de investigación en el galardonado reportaje “Risking It All For America – Riding The Train Of Death”, de Channel 4 en Inglaterra.
En 2011 fue nombrada por Chicanos Por La Causa como una de los “40 Líderes Hispanos menores de 40 años” en reconocimiento a su trabajo periodístico e influencia en el estado. Félix ha ganado cinco premios Emmy y fue la primera ganadora del premio a la “Mejor Crónica Escrita en Estados Unidos”, de Nuevas Plumas. También ha recibido múltiples galardones del Arizona Press Club por sus reportajes. En 2012 y 2013, la revista Phoenix New Times la nombró como la “Mejor Periodista de Habla Hispana” en Arizona.
Maritza está felizmente casada y es mamá de unos mellizos curiosos que retan y alimentan su imaginación todos los días y llenan su vida de alegría, amor y carcajadas.

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