El coronavirus no es nuestra única desventaja en esta crisis de salud desigual

Un virus no discrimina, pero el coronavirus está afectando a algunas comunidades de una manera discriminatoria, incluidas muchas comunidades latinas y afroamericanas.

Tenemos que abordar las causas profundas de esta crisis de salud desigual.

El “Journal of the American Medical Association” informó que los condados predominantemente afroamericanos tienen una tasa de infección tres veces más alta que los condados predominantemente blancos.

Las tasas de mortalidad allí son seis veces más altas.

Menos acceso al seguro médico y servicios es una razón para esto, que también afecta a los latinos desproporcionadamente.

Muchos latinos trabajan en lugares en los que tienen contacto cercano con otros, en pequeñas cocinas o plantas de procesamiento de carne, por ejemplo, o tratan con un gran número de clientes en trabajos de servicio. Esas son situaciones de alto riesgo.

El coronavirus ha afectado los centros de detención de inmigrantes y a los trabajadores que carecen un estatus migratorio oficial. Los trabajadores temen ser deportados si se quejan de situaciones laborales poco saludables, o si se toman un descanso porque están enfermos.

Se cree que las mujeres sufren menos muertes por infecciones por coronavirus que los hombres, pero eso no significa que no estén perjudicadas. Cuando empezó la cuarentena, muchas jurisdicciones vieron un aumento en las tasas de violencia doméstica, afectando más que todo a las mujeres y a los niños.

En estos tiempos estresantes, las mujeres se convierten en víctimas de abusos y no tienen adónde escapar.

¿Qué aprendemos de esto?

Estar en desventaja no solo afecta la pandemia, sino que tiene que ver con muchas otras partes de nuestra experiencia.

Las mismas personas con alto riesgo de coronavirus también suelen estar en desventaja para recibir cualquier tipo de atención médica.

Una de nuestras prioridades principales debería ser mejorar el acceso a la atención médica con planes viables y bien desarrollados.

Eso significa reconocer que tomará tiempo cambiar las prácticas que existen en la actualidad. También debemos cambiar las desventajas que enfrentan algunos grupos en el sistema de justicia penal y en la educación equitativa.

Incluso los parques, el aire limpio y el agua limpia no se distribuyen equitativamente.

Tenemos que asegurarnos que nuestras comunidades más vulnerables tengan el apoyo que necesitan en todos los sectores.

Nuestro presupuesto estatal ha sufrido un gran impacto debido a la pandemia. Eso hará que nuestros esfuerzos sean más difíciles.

Personalmente, haré lo que pueda para asegurarme de que aquellos que más lo necesitan no se queden injustamente atrás.

Te pido que me apoyes.

Anthony Rendon es el Presidente de Asamblea de California y representa al distrito 63 en el condado de Los Angeles. Teléfono de contacto: (562) 529-3250

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