Hace lo que parecería años inició en la Cámara de Representantes el proceso legal contra el presidente de Estados Unidos Donald Trump. Pero fue recién en agosto cuando un anónimo informante dio cuenta de la conversación telefónica entre el mandatario y el presidente de Ucrania que es la base del presente juicio o impeachment

Se recordará que para muchos la decisión de la presidenta de la Cámara Nancy Pelosi de iniciar la investigación y la generación del impeachment fue una sorpresa. Esta veterana política de San Francisco se había opuesto, por experimentada y práctica, al proceso. Su razonamiento era lógico, y en retrospectiva, tenía razón. La investigación podría prosperar; la mayoría aprobar las acusaciones y ella generar el impeachment al mandar las acusaciones al Senado. Pero en el Senado, la mayoría republicana votaría por sobreseír al mandatario y declararlo inocente. 

Pero la presión de los propios escándalos, mentiras y ataques de Trump prevaleció y el proceso siguió su curso.

La mayoría aprobó las dos acusaciones, que se enviaron al Senado para el juicio que inicia.

En las semanas que siguieron muchos se entusiasmaron y profetizaron – por enésima vez – que esta vez sí, Trump sería derrocado por el Poder Legislativo.

En el fragor de los debates y el asombro por las revelaciones, las dudas desaparecieron, cayeron en el olvido. 

Hasta ahora se recuerdan. 

Hasta ahora muchos pensaban que el partido Republicano cambiaría. Que se detendría su metamorfosis en el Partido Trumpista de Estados Unidos. Que de pronto estos políticos despertarían del estupor de los últimos cuatro años. Que encontrarían en alguna parte su conciencia de personas de bien que supuestamente una vez eran.

Amarga desilusión, pero solo por parte de quienes creyeron ese cuento de hadas. Porque nada de esto pasó. Al contrario.

La realidad que se está desarrollando delante de nuestros ojos es muy distinta. 

Sí, la mayoría del público anhela el fin de esta pesadilla. Quieren que termine esta dislocada presidencia de un personaje destructivo. Sí, es una mayoría mínima. Sí, aún hay un 40% que seguirán a Trump hasta el final.

Pero en el Senado los republicanos, que dominan el proceso, el protocolo y las decisiones,  solo anhelan la victoria de Trump. Se dividen entre quienes quieren descartar el juicio ahora y los que acceden a darle dos semanas. Lo hacen para montar una engañifa y pretender que respetan la ley.

Del otro lado, los demócratas todavía buscan que cuatro – ¡solo cuatro! – senadores republicanos voten por permitir la más miserable de las concesiones: que en el juicio en el Senado haya testigos, para lo cual se requieren 51 votos.

Pero para condenar a Trump se requieren 66 votos. No sucederá. No los hay.

Peor aún. Si bien quienes se oponían a Trump lo siguen haciendo, quienes lo defienden lo hacen con más resolución. Están totalmente convencidos de que todo esto no es más que una conspiración contra su líder. Y que se requieren medidas severas para derrotar a los implicados. Son más extremistas que antes, son más entusiastas que antes, y muchos están armados. 

[bctt tweet=”El resultado del impeachment es sabido de antemano. Trump será sobreseído. Al término del proceso, el país estará más dividido, sin comunicación entre las partes (Gabriel Lerner)” username=”hispanicla”]

El resultado del impeachment es sabido de antemano.

Trump será sobreseído.

Al término del proceso, el país estará más dividido, sin comunicación entre las partes. El presidente repetirá la conducta que llevó al fallido proceso. Declarará victoria, y con razón. Mancillará al expresidente Biden, candidato líder para reemplazarlo, y lo debilitará políticamente. Y sus probabilidades de ganar en noviembre aumentarán.

¿Qué pasó?

Pasó que por meses nos absorbió una quimera: el impeachment. Y que todo el país gastó tiempo, energía y la atención en esto, en lugar de atender los intereses de estado y buscar cómo salir adelante en el proceso político. 

Y la esperanza es lo último que se pierde, dicen. Incluso la de esta publicación

De modo que resultado: victoria del Trumpismo. A menos que… 

Pero todavía nos queda el 3 de noviembre, fecha de las elecciones presidenciales. Ahí, el votante será quien decida. 

FAQ de la crisis del Impeachment

[sc_fs_multi_faq headline-0=”h3″ question-0=”Los demócratas, ¿creían que muchos republicanos los apoyarían contra Trump?” answer-0=”Hasta ahora muchos pensaban que el partido Republicano cambiaría. Que se detendría su metamorfosis en el Partido Trumpista de Estados Unidos. Que de pronto estos políticos despertarían del estupor de los últimos cuatro años. Que encontrarían en alguna parte su conciencia de personas de bien que supuestamente una vez eran. Amarga desilusión, pero solo por parte de quienes creyeron ese cuento de hadas. ” image-0=”42641″ headline-1=”h3″ question-1=”¿En qué se basa la certeza de que Trump no será depuesto?” answer-1=”En el Senado los republicanos, que dominan el proceso, el protocolo y las decisiones, solo anhelan la victoria de Trump. Se dividen entre quienes quieren descartar el juicio ahora y los que acceden a darle dos semanas. Lo hacen para montar una engañifa y pretender que respetan la ley. Y para aprobar el impeachment se necesitan, no 51 votos del Senado, sino 66. Y los demócratas solo tienen 47.” image-1=”40561″ headline-2=”h3″ question-2=”¿Cómo cambió la opinión pública durante el Impeachment?” answer-2=”Si bien quienes se oponían a Trump lo siguen haciendo y son más, quienes lo defienden lo hacen con más resolución. Están totalmente convencidos de que todo esto no es más que una conspiración contra su líder. Y que se requieren medidas severas para derrotar a los implicados. Son más extremistas que antes, son más entusiastas que antes, y muchos están armados. ” image-2=”38889″ headline-3=”h3″ question-3=”¿Cómo terminará el impeachment de Trump?” answer-3=”Al término del proceso, el país estará más dividido, sin comunicación entre las partes. El presidente repetirá la conducta que llevó al fallido proceso. Declarará victoria, y con razón. Mancillará al expresidente Biden, candidato líder para reemplazarlo, y lo debilitará políticamente. Y sus probabilidades de ganar en noviembre aumentarán.” image-3=”36929″ count=”4″ html=”true” css_class=””]

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