Poemas sueltos… a Trump

1

No encuentro a quién hablar en el desierto
California se fue en la enredadera
No iba camino al cielo lo aseguro
Fue en posta por la alcantarilla entre mierdas y plásticos
Lo espera Trump como esperan las putas el Pacífico
Se hizo de niebla el nuevo ser del mundo
Poliglota de albures
Pedazo de arlequín ensimismado
El cielo no es azul ni brilla el viento
Y para completar se incendia en malabares Malibú
No basta cabalgar en Teslas transformados en ladrillos
Ni ondear en la ventana todos los colores
Pare banalidad vestida de ocurrencia
A la final solitario en el vientre no bastó restregarle al espejo soy el grande
No llegó a la gran meta
Ni siquiera pudo hablarle a dios, a uno cualquiera
Y como un espectador observó al monstro rubio jugarse su destino
Y perderlo
Da igual ser en espectro en Santa Mónica, fresno, Silicón de ensueño
El cielo del furor no admite liberales
Hombre del ala gris, de la simiente podrida
Hacedor de pirámides serviles
Te echan del paraíso los bastardos
Descansa en paz maldita California.

2

Trump aquelarre en rojo
Trump en cueros por todos los balcones
Trump y su sexo blando y retorcido
Trump babeando la cruz en semen y en mordidas
Trump abrazado al timón de la tormenta
Trump el devorador de la inmundicia
Trump vomitando perros ingleses y rabiosos
Trump al amanecer de los colgados
Trump el destripador de viles sueños
Trump la noche de los tiempos
Trump el gran paridor de campos yermos
Trump el gran paridor de madres secas
Trump gran paridor llamado mal parido
Trump susurran sin quebranto las gargantas
Trump desde la rabia sorda del esbirro
Trump hijo del gran chacal, hijo del lobo
Trump Hijo de la ignominia
Trump en la maldición de los vencidos
Trump que sabe bien que el dios judío no existe
Trump que se bebe el veneno al desayuno
Trump desde la quietud de los amordazados
Trump desde aquí te declaro el anticristo
Trump lo que quiera ser la rabia eterna
Trump el repartidor de bendiciones
Trump el vil labrador del cementerio.

3

Señores y señoras del cinturón del óxido
Cinturón de la biblia, del de la castidad de los malditos
Señores y señoras de la Florida ardiente
Con toque tropical en rango de derecha sincopado
Señores y señoras lameculos
Si ven por la ventana y a la izquierda verán la luna gris
El campo roturado, el vals de cruces
Esa melancolía de los vencidos
Tan lejos de nosotros y culpables por ser tan zurdos que apestan la mañana
Esos tres gladiadores parados en los huesos
Llámense hoy Milei, Bukele o el delfín precoz que es el Noboa
Mañana se cambiará su nombre, se pondrán charreteras
Y serán bendecidos como siempre
Señoras y señores ese campo mortal que hay a la izquierda
Vestido en canutillos revoltosos
Son una gran postal Despierta América
Todos podremos ser Sofía Vergara
Solo basta pedirlo y suplicarlo
Ahora señoras y señores mirad a la derecha
El campo roturado tiene un nombre
Olivar, soja, alguien dice que Asturias mas no es cierto
Esa ciudad que ven amurallada es el centro de todos
Allí donde arribaremos cualquier día
Lejos del muladar de los dolientes
Lejos de tanto tañer de dientes amarillos
Allí seremos dignos de recibir el trono
Así que posen sus nalgas blancas y siempre malheridas que inicia el largo viaje
No importa si caen bombas
Si a Gaza se la traga la arena
El todo es que al ponerse el sol ustedes y yo
Merecedores de todas las diademas
Nos sentaremos a platicar de tanta decencia y tanto lucro
Hubo una vez un sueño malherido
Hoy solo quedan vivos los que merecen todo
Es un hecho proclamado por Fox y New York Times
Así que debe ser cierto que los drones atruenan el centro del tumulto.

4

Ni siquiera un adiós
El café quedó tibio en la mesa
La promesa de un despertar feliz quedó en veremos
Los pagos del tevé, el hacer los taxes para que vean que uno cumple
Que uno es un ser derecho
Derecho más que humano
La playera con el hombre araña
El dar limosna
El no meterse en líos
Amar el beisbol y el indescifrable fútbol del tazón
Nada de eso sirvió
A nadie le importó tanto trabajo
Limpiar, barrer, cercar el árbol
Hacer que el mundo banco luzca prístino
Todo eso se quedó en una banqueta
Se lo llevó en su risa un vil paisano
Tan poquita cosa, tan hecho a la medida de la infamia
Solo que él era migra
Y será migra siempre
Nunca se mirará sin que lo objete su conciencia de hermano
Aunque eso es una gran mentira
Mañana dormirá mejor que un niño
Le hará el amor a su mujer dormida
Montará en su gran camionetota satisfecho de todo irá con su padre para darle sombra
Soy tu orgullo papá
Soy el gran cazador de miserables
Y en torno de la mesa cantarán en la lengua tomada
Se llenarán de gozo
Mirarán las estrellas sabedores que todo debe ser como hasta ahora
Y que dios puso a todos en su sitio
Él en lo suyo que es poner el orden
Las ratas el redil, sus hijos a la escuela
Luego a misa
Vale la pena ser republicano de Arizona
Al sur no existe más que la inmundicia
El hambre propagada
Las mujeres que se venden en todas las esquinas
En cambio aquí vive la vida terna
Tal como debe ser
Guarde dios la gloria de la América que el planeta merece este regalo
Mientras los otros lloran él se ríe
Con esa risa de los malparidos.

5

Sin poder fumar estoy frente al sol
Ladrándole a la luna que se niega a escuchar nuestros reclamos
Sé que no somos mucho
Estamos caídos y somos de todos los colores y las formas
Hasta el blanco nos pasa de cerca en la piel
Y rezamos en español, inglés y en arameo
Y nuestro dios no solo es el dinero ni la aka 47
Desde Las Vegas hasta San Antonio
Desde la esquina de los traperos hasta la guardia del hospital
Desde el mercado hasta el acantilado estamos en pie
Aquí no hay Scarlett Johansson que venga a rescatarnos
Aquí solo hay lobos lamiendo nuestros cuellos listos al abordaje
No solo las mariposas vienen del oriente
Relumbra la piel de cobre
Desde la pizca a las avenidas
Desde la escuela hasta el boulevard
Estamos duchos en despedidas
Con una más no nos detendrán
Que escuche Telemundo
Que Univisión sepa que no estamos solos
Que somos muchos los olvidados
Que aunque vivamos bajo las piedras
Se vuelve rabia nuestro tiritar
Haciéndote la hamburguesa maldito migra pienso en veneno
Se oye mi grito en el mundo entero
Aunque nadie lo crea no estamos solos
Vamos andando por Manhattan y Saratoga
El pan es nuestro en nuestro dolor
Tú el odiador sigue de fiesta
Se apresta el tiempo de los vencidos ya lo veras
Vomitando odio el mostro naranja
Viene a meterse a nuestro descansar en paz
Que sabe él del sabor de la tierra
De una casa en llamas en nuestra memoria
Y de un teléfono que quiere explotar
Que repitan las piedras
Que también los olvidados podemos dar un grito
El universo entero se enmudece ante la rabia muda del gran general
Salta la calle, vienen los migra
Meten su cara entre todas las piernas
Arrancan manos y corazones
Llenan la Carson de cuerpos despedazados
Vienen los migran trayendo muerte y fuego en las manos
No olvidaremos estas mañanas
Escuche el mundo entero
Se nos manda al abismo, somos el miedo
La danza del vencido se baila en el Downtown
Tiene sabor a hierba y a paloma
Tiene sabor a cubano de la vieja Miami la opresión.

Autor

  • Jose manuel 240x245 240x245

    José Manuel Rodríguez Walteros (Bogotá, Colombia) es un escritor que se radicó en California hace más de 20 años. Novela y cuento, a veces poesía, están en sus creaciones que han sido galardonadas aquí y allá. Premio Fernando de la Mora, en el Juan Rulfo, mención especial Casa de las Américas y Letras de Oro, entre otros, dan fe de su quehacer literario. Ha publicado Las Voces del Enigma, novela, No más canciones para los muchachos muertos, Los cantos de la noche son los cantos del East LA y Las historias del Descifrador, en cuento. Pertenece al grupo literario La Luciérnaga de Los Ángeles con el cual lleva añales luchando por darle un lugar de relevancia a la literatura en español hecha en Estados Unidos.

    Ver todas las entradas

Muestra más
Botón volver arriba