Dominio tecnológico y geopolítica

Múltiples tendencias están dando forma al panorama tecnológico mundial, donde la carrera por el dominio tecnológico está entrelazada con la geopolítica. En forma desorganizada tal vez, pero transitando el mismo camino, donde los plazos de desarrollo de productos son cada vez más cortos.

La convergencia de áreas aparentemente no relacionadas hace posible el rápido desarrollo de nuevas aplicaciones. Un ejemplo es el automóvil sin chofer, ya que para su desarrollo fueron necesarias múltiples áreas de trabajo, como motores eléctricos, computación, chasis, inteligencia artificial, baterías, GPS, etc.

Dominio Tecnológico

El dominio tecnológico es una forma más de dominio político, económico y social, donde Estados Unidos, Europa, India, Rusia y China. Acumulan los recursos para sostener un amplio liderazgo y está incluida la concentración de talento humano, conocimiento fundamental que requiere décadas de inversión a largo plazo.

Es probable que aquellos que inviertan en educación tecnológica hoy, sean los líderes tecnológicos del 2050, muchos lideres políticos, con visión de futuro, incluso en países en desarrollo, buscan acelerar este proceso, patrocinando esfuerzos enfocados en alternativas regionales o incubadoras de biotecnología, que permitan utilizar los últimos avances de las economías más avanzadas.

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En el mundo de la tecnología la línea de tiempo es cada vez más reducida, hoy el tiempo para el desarrollo, implementación, venta, maduración y obsolescencia, es cada vez más corto, antes eran décadas o años, pero en la actualidad en meses los productos tecnológicos son superados por otros más “actualizados”

Supremacía tecnológica

En las próximas décadas el ritmo y el impacto de los desarrollos tecnológicos aumentarán abordando desafíos como el envejecimiento, el cambio climático y la productividad, creando tensiones entre sociedades, industrias y estados.

Las grandes potencias ya han avanzado en una competencia mundial por los elementos centrales de la supremacía tecnológica, como el talento, el conocimiento y los mercados, por esto la supremacía tecnológica se basará en Inteligencia Artificial, Alta Velocidad y Biotecnología.

Dominio tecnológico

Tecnología y privacidad

La Inteligencia Artificial es la resolución creativa de problemas por parte de máquinas en lugar de humanos o animales, es decir, un sistema que puede igualar o superar la comprensión y el aprendizaje de un ser humano. 

Para esto requiere de cantidades masivas de datos, por esa razón muchas empresas y estados están invierten en formas de adquirir, clasificar, almacenar y monetizar datos, porque cada vez más son muy importantes los datos disponibles, pero también abrirán el acceso a la privacidad y el control de los datos, como áreas de competencia y conflicto crecientes.

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En realidad, las nociones actuales de privacidad seguirán evolucionando, ya que las personas necesitarán compartir más información personal para acceder a las aplicaciones y el seguimiento se volverá omnipresente.

Es muy probable que los gobiernos exploten el aumento de datos para monitorear e incluso controlar a sus poblaciones, incluso muchas empresas y organizaciones tendrán posibilidades de manipular o avanzar en una narrativa particular.

El futuro

El desarrollo de la tecnología en general y de la Inteligencia Artificial en particular, debe crear preocupaciones éticas a nivel mundial.
Los lideres mundiales deben promover una Inteligencia Artificial confiable, con procesos de toma de decisiones transparentes y claros, para mejorar la confianza de todas las partes.

Dominio tecnológico

Probablemente muchos países desarrollarán reglas estrictas sobre el uso de datos personales, pero como siempre, habrá gobernantes que pondrán su posición geopolítica por sobre la ética.

Perfil del autor

Cesar Leo Marcus, nació en Buenos Aires, Argentina.
Doctor (PhD) en Logistica Internacional y Comercio Exterior, y Máster (MBA) en Sociología Económica, fue profesor de ambas cátedras en las Universidades de Madrid (España) y Cordoba (Argentina).
Periodista, publica en periódicos de California, Miami y New York. Escritor, publico 12 libros, y editor literario, director de Windmills Editions. Actualmente reside en California.

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