Las armas que asesinan a nuestros niños

En lo que va de 2023 hubo 42 incidentes de disparos en escuelas que resultaron en 17 muertos y 32 heridos

“Dos informes recientes apuntan a una tendencia preocupante; los niños y adolescentes han estado muriendo a un ritmo cada vez mayor en Estados Unidos durante los últimos 4 años», dijo Pilar Madero moderadora de la reunión de prensa del 21 de abril organizada por Ethnic Media Services (EMS) en la que se trató el tema de la armas y los niños estadounidenses. «Y el Covid 19 tiene poco que ver con eso. Entre 2019 y 2021 la mortalidad infantil por todas las causas aumentó un 10,7% en un año, y un 8,3% al año siguiente; el mayor incremento que se registró en varias décadas. Entre las principales causas se cuentan el suicidio y los homicidios, pero también las sobredosis de droga y accidentes automovilísticos. Las muertes por armas de fuego en los niños aumentaron un 50% en dos años. Y en lo que va de 2023, hubo 42 incidentes de disparos en escuelas que resultaron en 17 muertos y 32 heridos. En consecuencia, la esperanza de vida estadounidense ha disminuido de manera preocupante. Los invitados de hoy presentarán sus investigaciones, debatiendo posibles políticas de abordaje”.

Disparos en comunidades vulnerables

El primer invitado en presentar fue Steven H. Woolf, profesor de medicina, familia y salud en la Virginia Commonwealth University. “Llevo muchos años mirando las tendencias de mortalidad infantil. Y las novedades en los últimos años en los países industrializados nos dice que la expectativa de vida ha aumentado gracias a la medicina, la ciencia y la prevención. Sin embargo, los datos recientes en Estados Unidos nos dicen lo contrario, tomando los chicos entre 10 y 19 años. Esto es muy inusual y no ha sucedido en 50 años, excepto en la temporada de influenza de 2018. Esto significa casi un 20% de aumento desde 2019. Uno podría pensar en el Covid 19, pero hemos encontrado que la mayoría de las muertes tuvieron que ver con otros factores: homicidio, suicidio, sobredosis de droga y accidentes de autos. La tasa de suicidios de chicos entre 10 y 19 años empezó a crecer en 2007 y las de homicidio en 2013. Las armas de fuego son responsables de casi la mitad de muertes en esa faja etaria, mientras los accidentes de coche aumentaron en un 41%”.

Respecto a los grupos étnicos más afectados, Woolf aseguró que “los jóvenes afroamericanos tuvieron el 63% de las víctimas reportadas. La tasa de homicidio de esos jóvenes fue 6 veces más alta que la población latina y 20 veces más alta que la de blancos y asiáticos. Los hombres tienen una probabilidad más alta de suicidio, lo que significa que factores como género y raza son muy importantes a la hora de estudiar este fenómeno. Por su parte, los americanos indios tienen muchas más probabilidades de morir en un accidente de coche. Lo que sí se ha igualado, son las sobredosis, ya que aumentaron muchísimo en las poblaciones negras y latinas, acercándose a los blancos y eliminando la brecha”.

A modo de conclusión, Woolf manifestó que “estas tendencias son muy trágicas, ya que estas cuatro causas han eliminado todos los avances pediátricos que se habían hecho hasta entonces, incluso en enfermedades mortales que estamos controlando, como la leucemia. La violencia está llegando a índices muy altos y la probabilidad de que nuestros jóvenes lleguen a los 20 años es cada vez más baja. Tenemos una necesidad urgente de reformular la política de armas y la otra prioridad es la salud mental. Hay que abordar urgente el estrés y la depresión en los jóvenes”.

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-¿Cuánto influyen los tiroteos masivos en estos números?

-Hay mucha atención puesta en tiroteos masivos en las escuelas. Sin embargo el número de muertes por armas que hace subir las estadísticas, no se debe a esos tiroteos. Hay una cuestión colectiva en el uso indiscriminado de armas que atañe a todo el país. Y sabemos que tener un arma en casa, aumenta las probabilidades de morir de un disparo. Respecto a la pregunta, tras lo sucedido en la escuela Sandy Hook en 2012, estuve pesimista. Me dije “si esta masacre no fue suficiente, ¿qué se necesita?” Esperemos que la siguiente generación motive a los políticos a hacer mejores leyes y controlar mejor las armas.

“LA TASA DE SUICIDIOS ENTRE 10 Y 19 AÑOS EMPEZÓ A CRECER EN 2007, Y LAS DE HOMICIDIO EN 2013. LAS ARMAS DE FUEGO TOMARON UN PAPEL SIGNIFICATIVO Y SON RESPONSABLES DE CASI LA MITAD DE MUERTES. LOS JÓVENES AFROAMERICANOS TUVIERON EL 63% DE LAS VÍCTIMAS REPORTADAS. Y LA TASA DE HOMICIDIO DE ESOS JÓVENES FUE 6 VECES MÁS ALTA QUE LA POBLACIÓN LATINA Y 20 VECES MÁS QUE LA DE BLANCOS Y ASIÁTICOS. LO QUE SÍ SE HA IGUALADO, SON LAS SOBREDOSIS, YA QUE AUMENTARON MUCHÍSIMO EN LAS POBLACIONES AFROAMERICANAS Y LATINAS, ACERCÁNDOSE A LOS BLANCOS Y ELIMINANDO LA BRECHA”.
STEVEN H. WOOLF

Preocupación de padres afroamericanos y latinos

El panel de expertos también incluyó a Kim Parker, directora de tendencias sociales y demográficas en el Pew Research Center, de Washington.

“Los datos expuestos fueron muy llamativos, por eso es que el PEW está haciendo un análisis muy minucioso de cada ítem», dijo Parker. «Las estadísticas del Centro Nacional de Salud que vienen de los certificados de defunción, muestran que se ha incrementado la tasa de muerte por armas entre los niños de 1 a 18 años por cada 100 mil personas. Y el incremento se ha podido medir en un 50%. Entre los adultos, la muerte por armas que más se ha incrementado fue el suicidio con un 55% en 2021. Hay distintos patrones  de suicidios y homicidios dependiendo de la raza. Y los niños adolescentes afroamericanos y latinos, tienen muchas más chances de morir a causa de un arma que los niños blancos y asiáticos. Sin embargo, encontramos que la mayor cantidad de niños blancos muertos por armas fue debido al suicidio, mientras que en la comunidad afroamericana y latina fue por homicidios”.

Y Kim Parker destacó que “tras las últimas estadísticas, hicimos una encuesta con padres de distintas razas, preguntándoles acerca de las preocupaciones que tenían respecto a sus niños. Y la principal fue la salud mental; ya que el 76% de los padres dijo temer por la depresión y ansiedad de sus chicos. Y esto guarda relación directa con la mortalidad debida a las armas de fuego. El miedo mayor de los padres latinos era que le dispararan a sus hijos, casi la misma cantidad de padres afroamericanos encuestados. Respecto a los tiroteos masivos en las escuelas, el 60% de los padres dijeron estar levemente preocupados, mientras que un 30% manifestaron estar muy preocupados. Los padres asiáticos y blancos estaban más tranquilos que los papás de color y latinos”.

“TRAS LAS ÚLTIMAS ESTADÍSTICAS, HICIMOS UNA ENCUESTA CON PADRES DE DISTINTAS RAZAS, PREGUNTÁNDOLES ACERCA DE LAS PREOCUPACIONES QUE TENÍAN RESPECTO A SUS NIÑOS. Y LA PRINCIPAL FUE LA SALUD MENTAL; YA QUE EL 76% DE LOS PADRES DIJO TEMER POR LA DEPRESIÓN Y ANSIEDAD DE SUS CHICOS. Y ESTO GUARDA RELACIÓN DIRECTA CON LA MORTALIDAD DEBIDA A LAS ARMAS DE FUEGO. EL MIEDO MAYOR DE LOS PADRES LATINOS ERA QUE LE DISPARARAN A SUS HIJOS, CASI LA MISMA CANTIDAD DE PADRES NEGROS ENCUESTADOS”.
KIM PARKER

La salud mental, prioridad absoluta

Por su parte Mayra Álvarez, presidenta del The Children´s Partnership Research Center de California, comentó que “vengo a este espacio como defensora de los niños pero también como madre. Tengo una hija de dos años y quiero que llegue a ser adulta. Generalmente, el bienestar de los niños es considerado un valor universal. Y Estados Unidos ha desarrollado un cuidado muy especial para con ellos, incluso en las cortes. Pero cuando consideramos los datos actuales, pareciera que el valor precioso de cuidar a los niños se está dejando de lado. La mortalidad infantil había disminuido por décadas, pero empezó a aumentar hasta un 20% a partir de 1029. ¡Y todo por causa de suicidios y homicidios de chicos entre 10 y 19 años!”

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Y Álvarez alertó que “muchos de nuestros niños están muriendo por causas que se pueden prevenir y no por factores biológicos. Estos números son un llamado de atención para todos, y podamos asegurarnos que cuidamos de manera correcta a nuestros chicos. Tenemos que actuar de manera urgente según los datos; y teniendo muy en cuenta el grupo étnico y social al cual los chicos pertenecen. Cuando no hay una respuesta simple de cómo proteger a los niños, estamos ante un problema. Debemos generar un ambiente social donde los niños se sientan protegidos, desde la familia y la escuela hasta la sociedad y las autoridades políticas”.

Y en cuanto a las primeras medidas a tomar para detener este avance exponencial de la mortalidad infantil, Álvarez detalló que “lo primero, son las armas. Tenemos que hacer urgente una reforma legal y de sentido común; además de aumentar los programas de asistencia pública, ya que tenemos que facilitar a las familias el acceso a la educación, alimentación y salud. Esas carencias impactan seriamente en la salud mental. Siempre hay estrés, angustia y ansiedad en esos padres que no pueden mandar los chicos a la escuela o comprarle alimentos y remedios. Los programas públicos deben funcionar para las familias más vulnerables, pero también debe haber servicios de salud mental para los niños expuestos a las armas. Debemos enfocar nuestras inversiones en bienestar emocional y mental, con programas basados en comunidad”.

-¿Cuál es el papel de las redes sociales y los videojuegos violentos?

-Las redes sociales tienen cosas positivas y negativas. Pero tenemos que involucrarnos más en la vida del niño, saber qué contactos tienen en las redes y a qué tipo de juegos acceden. Debemos poder hablar con ellos de todos los temas que los atraviesan. No los tenemos que dejar solos.

“DEBEMOS AUMENTAR URGENTE LOS PROGRAMAS DE ASISTENCIA PÚBLICA, YA QUE TENEMOS QUE FACILITAR A LAS FAMILIAS EL ACCESO A LA EDUCACIÓN, ALIMENTACIÓN Y SALUD. ESAS CARENCIAS IMPACTAN SERIAMENTE EN LA SALUD MENTAL. SIEMPRE HAY ESTRÉS, ANGUSTIA Y ANSIEDAD EN ESOS PADRES QUE NO PUEDEN MANDAR LOS CHICOS A LA ESCUELA O COMPRARLE ALIMENTOS Y REMEDIOS. LOS PROGRAMAS PÚBLICOS DEBEN FUNCIONAR PARA LAS FAMILIAS MÁS VULNERABLES, PERO TAMBIÉN DEBE HABER SERVICIOS DE SALUD MENTAL PARA LOS NIÑOS EXPUESTOS A LAS ARMAS. DEBEMOS ENFOCAR NUESTRAS INVERSIONES EN BIENESTAR EMOCIONAL Y MENTAL, CON PROGRAMAS BASADOS EN COMUNIDAD”.
MAYRA ÁLVAREZ

El racismo y la esclavitud caben en un revólver

Finalmente la abogada Kelly Sampson, asesora y directora de justicia racial de Brady United, habló sobre la entidad que preside.

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“Brady es uno de los grupos estadounidenses más antiguos para prevenir la violencia de armas. Quisiera poner en contexto estos números y analizarlos. Hay muchas investigaciones acerca de por qué en los Estados Unidos han tanto uso y venta de armas. La respuesta es que mucho tiene que ver con nuestra historia de racismo y la supremacía blanca. Al punto que nuestros tribunales quieren mover la Segunda Enmienda, pasándola de un derecho cívico a un derecho privado en el contexto de defensa propia. Pero generalmente, esa medida tiene un gran peso racial; porque generalmente los hombres blancos que portaban armas eran considerados gente que estaba a favor del país, mientras que una persona afroamericana con armas, pasaba a ser una amenaza. Y esto debe cambiar”.

Y Kelly Sampson explicó que “la industria de las armas se basa en asustar a la gente para convencerla de que debe comprarlas para defenderse. En una encuesta, una socióloga entrevistó a dueños de armas, y cuando les preguntó por qué las compraban, respondieron ´porque hay una clase criminal de personas de color´. No quiero decir que todas las personas dueñas de armas sean racistas, pero sí que muchas tienen ese pensamiento y eso se ha logrado instalar socialmente”.

Finalmente y en lo que respecta a la violencia de armas de fuego, Sampson aclaró que “es el asesino número uno en los últimos años para los chicos entre 10 y 19 años. Y en ese contexto, los niños de color sufren un número desproporcionado de muertes. Debemos prestarle mucha atención a esta estadística. No hay que culpar o estigmatizar a las comunidades más sufridas. Esto es un legado de la esclavitud y la segregación que aún continúa, un ciclo de violencia que que sufren las personas afroamericanas o de color. Las políticas de vivienda, por ejemplo, dejan afuera a las personas afroamericanas. Y el crimen violento de comunidades afroamericanas tiene que ver con fallas estructurales, como la pobreza y el racismo”.

A la hora de pensar una solución, Sampson dijo que “dado que el problema de las armas es sistemático, necesitamos también soluciones sistemáticas. Lo primero que preguntamos en Brady es de dónde vienen las armas; e investigamos desde los manufacturas hasta los distribuidores y llegada a las comunidades. Trabajamos con el gobierno federal para regular mejor las armas. Y hoy, según estudios, sólo un 10% de los vendedores oficiales tienen que ver con el crimen. Si podemos regular la venta de armas ilegales, podemos empezar a solucionar el tema. Y determinar cuáles negocios venden armas y son responsables de crímenes. Tenemos que tomar una decisión general en todo el país, de manera integral”.

“HAY MUCHAS INVESTIGACIONES ACERCA DE POR QUÉ EN LOS ESTADOS UNIDOS HAY TANTO USO Y VENTA DE ARMAS. LA RESPUESTA ES QUE MUCHO TIENE QUE VER CON NUESTRA HISTORIA DE RACISMO. EN EL CONTEXTO DE DEFENSA PROPIA, LOS HOMBRES BLANCOS QUE PORTABAN ARMAS ERAN CONSIDERADOS GENTE QUE ESTABA A FAVOR DEL PAÍS, MIENTRAS QUE UNA PERSONA NEGRA CON ARMAS PASABA A SER UNA AMENAZA. Y ESO TIENE QUE CAMBIAR”.
KELLY SAMPSON

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