La falsa base del odio contra inmigrantes

A medida que se acercan las elecciones de medio término en noviembre de 2022 se incrementan los ataques racistas de odio contra inmigrantes en particular y latinos en general.

Palabras de candidatos

Es común escuchar en estos días a candidatos – todos ellos republicanos – para distintos puestos electivos en numerosos estados calumniar a la comunidad migrante aduciendo falsamente que su presencia en nuestras ciudades incrementa el crimen, que sube la pobreza, que quita empleos.  

Especialmente duros son los ataques contra los hijos de los migrantes a quienes dibujan como una lacra permanente para los sistemas sociales y una amenaza para la seguridad de la población. 

Su premisa es falsa. Aunque no les importe. 

En un nuevo libro, “Streets of Gold: America’s Untold Story of Immigrant Success”, dos economistas, Ran Abramitzky de Stanford y Leah Boustan de Princeton, demostraron con base en los registros del censo que los hijos de inmigrantes tienen casi el doble de probabilidades de prosperar que los hijos de personas nacidas en Estados Unidos.

El proceso que subyace como base de estos logros es la capacidad de asimilación que tienen las nuevas generaciones de hijos de inmigrantes. Sus padres enfrentaron penurias y peligros y la pobreza en sus países de origen, y llegaron aquí en busca de un futuro mejor, iniciando su vida aquí muy por debajo de los estadounidenses nativos. 

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Ansias de superación

Sus ansias de superación están imbuidas en el aprecio por las instituciones educativas y las oportunidades de avance características de nuestra sociedad, relativamente a la que dejaron atrás. Con ese aprecio viene el agradecimiento y el orgullo de pertenecer a esta nación. 

Nada de eso consideran quienes enarbolan el odio contra inmigrantes y todo el resto como su bandera y esperan que este los lleve a puestos de poder. 

Datos de la Academia Nacional de Ciencias dan también por tierra la patraña de que los inmigrantes representan un gasto tal que el país no los puede aceptar. Y si bien los  inmigrantes de primera generación son más costosos, sus hijos están entre los contribuyentes fiscales más importantes del país.  O sea, al revés. 

Todo eso gracias a que sus padres dejaron atrás parientes, amigos y la familiaridad del hogar en busca de la seguridad, el trabajo y en última instancia, la prosperidad.

Y emigraron allí donde abundaban las oportunidades. Aquí crearon un futuro para estos hijos. 

El inextinguible odio contra inmigrantes

Porque esta es la verdad que quienes incitan contra la comunidad no han querido reconocer: Estados Unidos sigue siendo un país de inmigrantes. Que el color de su piel, su procedencia geográfica o el idioma que hablan originalmente sea distinto no lo contradice, sino más bien lo reafirma. Porque ellos mismos, son nietos o bisnietos de inmigrantes. 

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El sueño americano está tan vivo ahora como lo estaba hace un siglo, dicen los autores.

Por ello, esos candidatos que basan sus argumentos en falsedades, que olvidan sus propias raíces y para quienes la incitación al odio contra inmigrantes y el resto y la demagogia son la base de su programa deben ser rechazados por ambos partidos y alejados de sus puestos de poder. 

 

Perfil del autor

Fundador y co-editor de HispanicLA. Editor en jefe del diario La Opinión en Los Ángeles hasta enero de 2021.
Nació en Buenos Aires, Argentina, vivió en Israel y reside en Los Ángeles, California. Es periodista, bloguero, poeta, novelista y cuentista. Fue director editorial de Huffington Post Voces entre 2011 y 2014 y editor de noticias, también para La Opinión. Anteriormente, corresponsal de radio. Tiene tres hijos adultos que son, dice, "la luz de mi vida".

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