Estadounidenses indocumentados que hicieron America Great Again

Estos diez indocumentados son una muestra, no solo de la gente de su categoría sino de la generalidad de la comunidad latina en el país, caracterizada por su trabajo duro, incesante, abnegado y sacrificado. La lista no es completa, pero es representativa.

Hace no tanto tiempo – unas pocas décadas – los inmigrantes a Estados Unidos eran enaltecidos, celebrados, premiados. Su éxito en lo que hacían era considerado una demostración de la calidad de nuestra sociedad. 

Los inmigrantes más celebrados

Algunos de ellos están entre los nombres más famosos que conocemos: el físico más grande de todos los tiempos y premio Nobel 1921 Albert Einstein, el secretario de estado bajo Nixon, Henry Kissinger, ambos alemanes. 

De Rusia vinieron Sergey Brin, dueño de Google e Irving Berlin, el autor de canciones como «Alexander’s Ragtime Band», «White Christmas» y «God Bless America».

De Hungría, Joseph Pulitzer, periodista y congresista. De Austria,  Arnold Schwarzenegger, fisiculturista, actor y gobernador de California. 

El taiwanés David Ho, investigador del AIDS y “Hombre del Año” de Time en 1996. El australiano Rupert Murdoch, dueño de Fox News, The Wall Street Journal, el New York Post. Steve Chen y Jawed Karim, los fundadores de YouTube, de Taiwán y Alemania del Este respectivamente. 

Para corolario, el nuevo dueño de Twitter y esperanza del trumpismo es un inmigrante de Sudáfrica: Elon Musk

Hay más, muchos más. 

El racismo como tradición

Tendemos a pensar que el racismo demostrado en la actualidad por tantos políticos y activistas republicanos es nuevo, o diferente. No lo es. Es una característica enraizada y nociva en nuestro país. Lo que cambia es el objeto de la discriminación y el odio contra inmigrantes. Hace cien años, los inmigrantes italianos no eran considerados blancos. Lo mismo, otros grupos que vinieron de Europa: polacos, judíos. 

Hace un par de años, el entonces presidente Donald Trump dijo en una reunión con senadores: “¿Por qué queremos a toda esta gente de África aquí? Son países de (excremento)… Deberíamos tener más gente de Noruega”. Solo que los noruegos dijeron: no gracias. 

Famosos inmigrantes latinos

Volviendo a los ilustres inmigrantes, han llegado no solo de Europa y el oriente. Hay latinos, por supuesto. De Cuba, Desi Arnaz, Gloria Estefan y Celia Cruz.  

De México, el gran Carlos Santana, nacido en Autlán de Navarro, Jalisco que llegó aquí en 1965 y se naturalizó cinco años después; el cineasta Guillermo del Toro quien ganó el Óscar como director a la también ganadora La forma del agua en 2017

Los actores colombianos John Leguizamo y Sofía Vergara o el pintor Fernando Botero

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De la República Dominicana, el diseñador de modas Oscar de la Renta, fallecido en 2014.

Pero la mayoría de los millones de inmigrantes que construyeron Estados Unidos llegaron aquí con una mano adelante y una mano atrás, sin nombre ni educación pero con esperanzas infinitas.

Y muchos de ellos contribuyen a nuestra sociedad de una manera única y memorable, después que tuvieron que esforzarse el doble

Los diez nombres que siguen tienen poco en común. Algunos son personajes ricos y famosos. Otros han logrado avanzar dentro de sus comunidades. Otros cayeron por sus errores o por una bala del enemigo.

Pero los une el hecho que llegaron a Estados Unidos como indocumentados. 

Hoy, el país les agradece.  

Salma Hayek

Salma Hayek Jiménez, es una conocida actriz oriunda de Coatzacoalcos, Veracruz. Esta mexicana informó en una entrevista para E! News en 2015 que había sido indocumentada. 

«Yo fui inmigrante ilegal en Estados Unidos», dijo a la revista. «Fue por un pequeño período de tiempo, pero aún así lo hice».

También, dice en la misma entrevista, sufrió discriminación racial como mexicana en Hollywood: «Era inconcebible para los directores y productores estadounidenses que una mujer mexicana pudiera tener un papel principal”.

César Millan

César Felipe Millán Favela, entrenador de perros y personalidad televisiva, nació en 1969 en Culiacán, Sinaloa. Ya viviendo en Mazatlán y a los 13 años decidió dedicar su vida a trabajar con perros. A los 21 años cruzó ilegalmente la frontera en Tijuana con $100, que tuvo que entregar a quien custodiaba un agujero en la valla fronteriza. Pasaron años de duro trabajo. 

Su serie de televisión “El susurrador de perros” aún se transmite en 80 países; es autor “best seller” y filántropo. 

Dr. Alfredo Quiñones Hinojosa

El Dr. Q, por una serie televisiva que protagonizó, es Profesor y Presidente de Cirugía Neurológica en el instituto William J. y Charles H. Mayo en Florida. Se graduó cum laude de neurocirujano en Harvard. En la Universidad de Medicina John Hopkins fue Profesor de neurocirugía y oncología, neurología y medicina celular y molecular.

Había sido peón agrícola fuera de Fresno, California, adonde llegó de su Mexicali, Baja California donde fue el mayor de seis hermanos, a los 19 años, con una licencia de docente, su ambición y esperanza.

El mismo contó su historia en su libro de 2011 “Becoming Dr. Q: My Journey from Migrant Farm Worker to Brain Surgeon”.

Luis Alberto Pérez

Luis Alberto Pérez, quien llegó a ser el director de servicios legales de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), es el primer inmigrante indocumentado en obtener un título de la prestigiosa Facultad de Derecho de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) 

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Llegó a los 8 años de Guadalajara, Jalisco, a Pacoima y luego a North Hills. Vivió más de 30 años sin papeles.  Su padre trabajaba en la construcción. Su madre cuidaba niños. 

En UCLA fue uno de los fundadores del grupo IDEAS, dedicado a los estudiantes indocumentados en el campus. 

Allí se graduó de abogado. Fue también el primer estudiante beneficiario de la ley AB540 que permite a estudiantes indocumentados pagar por su educación universitaria como si fueran residentes legales de California. 

Javier Zamora

El poeta Javier Zamora nació en El Salvador y emigró a Estados Unidos a los nueve años. En 2019 era Radcliffe Fellow en la Universidad de Harvard y tenía becas de Canto Mundo, Colgate University, Lannan Foundation, MacDowell, National Endowment for the Arts, Poetry Foundation, Stanford University y Yaddo. Ha publicado varios libros de poesía. 

Hace un par de meses publicó un libro de memorias, SOLITO (Hogarth), donde relata los detalles escabrosos del viaje como inmigrante ilegal, durante nueve semanas, desde El Salvador a México y luego a Arizona, después de que el coyote abandonara a su grupo en Oaxaca. 

Sergio García

En 2014 el Tribunal Supremo de California decidió que un inmigrante indocumentado que llegó a Estados Unidos de forma ilegal cuando era un niño podía obtener el permiso para ejercer la abogacía, una decisión inédita en el país. Gracias a ella, Sergio García pudo ejercer su profesión, especializándose en demandas por lesiones personales. 

García fue el primer abogado indocumentado en el país, y consiguió el permiso para ejercer su profesión después de una lucha de varios años. Hoy, otros le han seguido. 

Al Labrada

Al (Alfredo) Labrada es Jefe Adjunto y comandante en el Buró de Operaciones Especiales en el LAPD, la policía de Los Ángeles, donde ha servido por unos 28 años. 

“Nací en la ciudad de México. Mi padre murió cuando tenía 3 años de edad. Al verse sola mi madre, que es de Mérida, vino a trabajar a los Estados Unidos para poder sostenernos a mí y a mis tres hermanas”, contó Labrada a La Opinión. «Cruzamos la frontera en 1975. Un tío nos pasó en una camioneta blanca”.

Creció en las ciudades latinas Rosemead y El Monte. Su madre limpiaba casas y trabajaba en una fábrica donde empacaban huevos. En la policía de Los Ángeles ascendió año tras año, cumpliendo funciones en todos los escalafones del arma. 

Rubén Kihuen

Rubén Kihuen, sirvió como congresista federal de 2017 a 2019 y antes fue senador estatal en Nevada.  Fue el Primer DREAMer y primer ex inmigrante indocumentado en servir en el Congreso.  También fue el primer latino en ser elegido congresista en Nevada.

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Lamentablemente, su carrera política se cortó por acusaciones de conducta sexual inapropiada en su contra por parte de una miembro del personal de campaña.

Este nativo de Guadalajara, Jalisco, llegó al país junto a su familia a los 8 años. 

Hugo Ortega

Hugo Ortega ha sido una figura de la industria restaurantera en Houston, Texas por años, En 2017 la fundación James Beard lo nombró el Mejor Chef del Sureste de Estados Unidos.

Nació en la ciudad de México y llegó como indocumentado a Estados Unidos en 1984 a los 17 años. En Texas trabajó como lavaplatos y sin hablar inglés. Actualmente es dueño de una cadena de restaurantes prestigiosos y autor de libros sobre la comida callejera de México. 

Damián López Rodríguez

Esta lista no sería completa si no incluimos a quienes lo han dado todo por este país donde ni siquiera tenían documentos de residencia. Por eso, el último seleccionado no es famoso. No se graduó de la universidad. No pudo siquiera crear una familia. Damián López Rodríguez, nacido en México y quien emigró de niño, murió en la guerra de Irak en 2007, indocumentado y anónimo. 

Recibió la ciudadanía póstuma bajo el gobierno de George W. Bush. Su historia salió a la luz por un vídeo que distribuyó años después la campaña presidencial de Hillary Clinton. 

Una muestra

Estos diez indocumentados son una muestra, no solo de la gente de su categoría sino de la generalidad de la comunidad latina en el país, caracterizada por su trabajo duro, incesante, abnegado y sacrificado. La lista no es completa, pero es representativa.

Este artículo fue apoyado en su totalidad, o en parte, por fondos proporcionados por el Estado de California, administrados por la Biblioteca del Estado de California y el Latino Media Collaborative.

 

Perfil del autor

Fundador y co-editor de HispanicLA. Editor en jefe del diario La Opinión en Los Ángeles hasta enero de 2021.
Nació en Buenos Aires, Argentina, vivió en Israel y reside en Los Ángeles, California. Es periodista, bloguero, poeta, novelista y cuentista. Fue director editorial de Huffington Post Voces entre 2011 y 2014 y editor de noticias, también para La Opinión. Anteriormente, corresponsal de radio. Tiene tres hijos adultos que son, dice, "la luz de mi vida".

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