Cruzando Líneas: La pandemia de la reinfección

La mayoría de mis amigos, a los que no veo desde antes de Navidad, están enfermos. Pasaron las fiestas en cama, con fiebre, mocos y un dolor de cabeza insoportable, obra de la pandemia. Apenas despertaban para contestar mensajes y no podían mantenerse en pie ni para terminar de ver un capítulo de una serie de Netflix.

Se aislaron y no vieron a sus hijos en Navidad ni en Año Nuevo. No hubo abrazos y los regalos siguen debajo de un arbolito que nadie prende, en una sala vacía y fría. Han pasado casi dos semanas y siguen positivos. No saben cuándo podrán salir de sus cuartos sin miedo a infectarlo todo. Ellos, a los que ya les había dado y están completamente vacunados, son el rostro de la nueva ola de coronavirus en Estados Unidos.

No son los únicos ni serán los últimos. El primer lunes de 2022, en Arizona se reportaron más de 14 mil casos nuevos de coronavirus. El fin de semana de Año Nuevo el promedio fue de 8 mil casos diarios y esta semana la cifra se mantiene arriba de los 7 mil por día. Pero mientras los contagios aumentan, las hospitalizaciones van a la baja. Es decir, la variante ómicron se propaga 70 veces más rápido que la delta, pero es mucho menos peligrosa. Además, según los expertos, la sintomatología es mucho más leve y tiene a confundirse con facilidad con un resfriado común.

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Eso fue lo que pensaron que tenían mis amigos, que no son pocos. Son catorce los que siguen en cuarentena. Solo uno terminó en el hospital. Era el único que no estaba vacunado. Se resistía a pensar que esto del virus le llegaría y con frecuencia creía en las locas teorías de conspiración que se multiplican en las redes sociales y videos de YouTube. Era uno del 35 por ciento de la población de Arizona que no confía en la ciencia de la vacuna. Aún no le dan el alta, pero la librará, con los pulmones agotados, una libras menos y un susto por la pandemia que no se saca con nada.

Los demás se hacen pruebas caseras con regularidad y las de laboratorio cuando se los indican sus médicos. Los niños se han salvado, casi milagrosamente, quizá por las vacunas o tal vez por la falta de contacto físico con sus padres, a lo mejor tienen una resistencia superior al virus. No sé. Lo cierto es que están todos encerrados y empezaron el 2022 con lo que deseaban dejar atrás: la pandemia.

Enero será un mes difícil, de aislamiento tras los reencuentros. Ese es el precio que se pagará por dos semanas de dicha en compañía. Algunos lo sabían y estuvieron dispuestos a arriesgarse; otros fueron más cautelosos y unos cuantos, como los míos, no tuvieron tiempo de escoger. El virus de la pandemia los atacó antes de poder decidir.

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Nosotros nos hemos salvado, apenas. Hemos sido cautelosos en nuestro regreso a la normalidad y hemos tenido suerte, pero sabemos que no será eterna.

Perfil del autor

Maritza Lizeth Félix es una periodista, productora y escritora independiente en Arizona. Nació en Magdalena de Kino, Sonora, México. La frontera ha sido su hogar y su inspiración por más de 15 años.
Su trabajo ha sido publicado en importantes periódicos de Estados Unidos, México y otros lugares del mundo, así como en las principales cadenas de televisión de habla hispana Univisión y Telemundo. Actualmente trabaja de manera independiente para la Organización Editorial Mexicana, Channel 4, Proyecto Puente, Uniradio Noticias, Telemax y Prensa Arizona. Fue reportera en el documental “Misterios de la Fe”, de Discovery Channel y fungió como productora del documental de la frontera de Estados Unidos y México para la serie televisiva “The Wall”, un trabajo investigativo mundial realizado por Rondo Media, del Reino Unido. También ha sido productora de proyectos especiales como coberturas políticas, electorales y de inmigración para Al
Jazeera y fue la productora de investigación en el galardonado reportaje “Risking It All For America – Riding The Train Of Death”, de Channel 4 en Inglaterra.
En 2011 fue nombrada por Chicanos Por La Causa como una de los “40 Líderes Hispanos menores de 40 años” en reconocimiento a su trabajo periodístico e influencia en el estado. Félix ha ganado cinco premios Emmy y fue la primera ganadora del premio a la “Mejor Crónica Escrita en Estados Unidos”, de Nuevas Plumas. También ha recibido múltiples galardones del Arizona Press Club por sus reportajes. En 2012 y 2013, la revista Phoenix New Times la nombró como la “Mejor Periodista de Habla Hispana” en Arizona.
Maritza está felizmente casada y es mamá de unos mellizos curiosos que retan y alimentan su imaginación todos los días y llenan su vida de alegría, amor y carcajadas.

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