El Fogón de Los Ángeles con María de Lourdes Santiago: Puerto Rico y su soberanía nacional

El 4 de julio, día de la independencia estadounidense, El Fogón de Los Angeles contó con la presencia de María de Lourdes Santiago, senadora por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y excandidata a gobernadora de la isla.

En su presentación, la senadora resaltó que el 4 de julio es un día de paradojas, ya que Puerto Rico, que pasó al dominio de Estados Unidos tras la guerra con España en 1898, continúa siendo una colonia de ese país.

Recordó que, ya mucho antes de la guerra contra España, la entonces joven potencia norteamericana había puesto su mira en esta importante isla caribeña por consideraciones geopolíticas.

Estado ‘libre’, asociado y desigual

La senadora explicó que Estados Unidos arribó a la isla con una devaluación de la moneda local e imponiendo las bases de una economía latifundista, refinerías y una industria farmacéutica que estarían en manos estadounidenses.

Indicó que un año clave fue 1917, cuando se comenzó a otorgar la “ciudadanía” a los isleños. Y que entre 1950 y 1952 se gestionó la figura del «Estado Libre Asociado».

Pero, afirmó: “Todo es un engaño, ya que Puerto Rico no es libre, no es un estado de la Unión Americana y tampoco tiene representación en el Congreso de EE.UU.” Agregó: “Si bien figura como un estado asociado, esta categorización se basa en una clara desigualdad.”

La Junta y una economía en quiebra

La senadora recordó que la situación de Puerto Rico, que de por sí siempre ha sido compleja, se ha complicado aún más. Indicó que, a partir de 2016, el país se declaró en quiebra y enfrenta una deuda pública de 72 mil millones de dólares. Esto motivó la aprobación de una legislación especial que estableció una Junta de Supervisión Fiscal.

Sobre la Junta, señaló: “Con ella, todas las nuevas medidas son impuestas por el gobierno de Washington, irónicamente, con el dinero del pueblo de Puerto Rico y sin la participación efectiva de los funcionarios electos por los puertorriqueños.” Y advirtió que los resultados “ya están a la vista, con medidas de austeridad que han empujado a la pobreza a muchas personas mayores y a empleados públicos.”

La senadora observó que esta situación ha motivado el desarrollo de una nueva conciencia en algunos sectores de la sociedad puertorriqueña.

Indicó que, por fines electorales, el PIP se ha aliado con el Movimiento Victoria Ciudadana (desde 2021) y que, por primera vez en mucho tiempo, su candidato recibió más de un tercio de los votos y se ha convertido en una fuerza política de peso en el país.

Señaló que en 2028 serán las próximas elecciones, y que hay que buscar una salida para el país en lo que respecta al tema fiscal y económico.

“La propuesta es convocar a una asamblea de ciudadanos, llegar al Congreso de EE.UU. y promover una posición clara», dijo.

También aseguró con firmeza: “Puerto Rico nunca se va a convertir en estado de la Unión Americana.” Y añadió: “Hay que seguir hasta que llegue el día en que se celebre la independencia de Puerto Rico tal cual hoy se hace en Estados Unidos.”

Respecto a la condición anímica de la población, expresó: “Hay gente que está completamente desilusionada. Otras que siguen votando por los partidos tradicionales. Pero hay más gente joven involucrada, como la que participó en las últimas elecciones de 2024.”

La senadora también afirmó que no hay un solo proyecto de recuperación económica. “¿Cómo es posible que Puerto Rico no se pueda preparar para huracanes?”, se preguntó.

Advirtió que la gente se va y que la isla es blanco de especulación inmobiliaria y de grandes adquisiciones de predios en la zona costera.

“Con el quiebre financiero y la salida de gente joven podemos llegar a un Puerto Rico sin puertorriqueños”, afirmó.

Agregó que es muy difícil hacer política sin recursos: “Se compite con los comités de acción política de los partidos tradicionales y proestadounidenses.”

Expresó preocupación por la llegada de todo ese capital inmobiliario que implica el desplazamiento de comunidades: “Están acaparando no solo la costa, sino también el agua de la montaña.”

Reivindicó sus raíces políticas al afirmar: “Somos de la tradición política martiana, de la Unión Antillana, del padre de la patria Ramón Emeterio Betances.” Y subrayó: “Es necesario mantener viva la esperanza. Puerto Rico nunca ha conocido la libertad, el país nunca ha estado bajo sus propias manos. No existe una colonia próspera en la historia de la humanidad.”

La senadora continuó con una metáfora provocadora: “Ser independentista es como tener un partido vegetariano en la Argentina.” Y argumentó que “la cultura de dependencia está sembrada en lo individual y en lo institucional.”

“Nos acusan de comunistas, quieren que seamos como Haití o Cuba”, afirmó.

Añadió: “Proponemos algo que en el imaginario de la gente no existe. Somos ‘ciudadanos estadounidenses’ y estamos en quiebra, no hay trabajo, la gente no puede comprar una casa ni alquilar un departamento. Nosotros, desde el independentismo, tenemos que reaccionar centrados en las necesidades de la gente.”

La senadora también hizo un llamado a la acción: “Necesitamos un frente unido, ir al Congreso de EE.UU. y decir: ‘Puerto Rico es colonia de ustedes, ¿qué nos proponen?’ Pero los partidos oligárquicos viven cómodamente con nuestra situación.”

Y cerró con una reflexión concreta: “Los temas son concretos. ¿Cómo se generan las bases de un desarrollo sostenible para Puerto Rico? Como colonia, es imposible. Nos planteamos una relación de amistad con EE.UU. Allí vive más de la mitad de nuestra gente.”

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