Thanksgiving, Unthanksgiving y los inmigrantes latinos

Hoy, en cien millones de casas en todo el país, los estadounidenses celebramos el Día de Acción de Gracias. Es una fiesta familiar, de amistades. Como en otras festividades religiosas o históricas, se sirve un tipo específico, adecuado de comida, un menú que se ha desarrollado con los años, desde el primer Thanksgiving, pasando por su celebración en el nuevo país, en 1789, decretada por el presidente George Washington. Un menú nativo americano. 

Es feriado nacional, por orden del Congreso, uno de 11. Las escuelas, los bancos, los correos y muchos más cierran sus puertas para ofrecer descanso a sus estudiantes o empleados. 

¿Cuándo y cómo fue el primer Thanksgiving, el original? 

La versión más popular es que los peregrinos que vivían en pobreza y enfermedad en Plymouth celebraron durante tres días su primera cosecha en 1621. Habían sobrevivido gracias a la ayuda de los indígenas circundantes y los recibieron en su festejo, compartiendo su comida con la tribu Wampanoag. 

El resto de la historia de los nativos americanos la conocemos. Es una historia de masacres, derrotas y peregrinación, al punto que al día de hoy constituyen la comunidad más pobre del país con siete de los 11 condados más pobres del país. 

Pero aquí, en este mismo estado, en California, en la prisión de Alcatraz se celebra el mismo día la parte opuesta de Thanksgiving. El Unthanksgiving. El Día Nacional del Luto. Es también la Ceremonia del Amanecer de los Pueblos Indígenas. 

Para los latinos, entonces, este día puede tener más de un significado. 

Sí, como todos, nos unimos a la fecha nacional que declaró el presidente Abraham Lincoln en 1863 para señalar la victoria alcanzada en Gettysburg durante la Guerra Civil contra el Sur esclavista. Una batalla que costó la vida de más de 50,000 soldados de ambos bandos. 

Nos unimos sin quererlo a quizás la primera celebración de Acción de Gracias, la que declaró en 1637 el gobernador de la Colonia de Massachusetts John Winthrop después de haber masacrado a 700 miembros de la tribu Pequot. 

También señalamos el inicio de las cosechas del año. 

Porque es una jornada en la que paralelamente al contento que sentimos por vivir aquí, por integrar esta nación, por asimilarnos al modo de vida, por nuestra absorción social, observamos a los americanos originales en su día tan lleno de un significado diferente. 

Es su día de recordación, de protesta, de la comunidad nativa americana.  

Recuerdan que en 1969 un nutrido contingente de activistas tribales ocuparon la prisión de Alcatraz para plantear una serie de demandas relacionadas con su vida. La protesta terminó 19 meses después cuando fueron desalojados a la fuerza. Les fue desfavorable. 

Pero trajo el punto de vista de los pueblos originarios a la conciencia nacional. Hoy constituyen sin embargo una parte inseparable del tejido social estadounidense. Son los que aquí se quedaron sin necesidad de haber llegado. 

Por eso, en 1975 se comenzó a señalar Unthanksgiving. A conmemorar la ocupación de Alcatraz. A reflexionar sobre el destino de los pueblos originarios. 

Cada año, en este día se congregan en la isla miles de nativos americanos y sus simpatizantes. Grupos de danzantes bailan antes del amanecer. Las familias honran a sus antepasados. Comparten su cultura. Y vuelven a pedir derechos para su pueblo

Hoy, en la mesa de Thanksgiving, comeremos los platos típicos de la cocina indígena estadounidense: pavo con puré de papas, arándanos, calabaza y más. Y como inmigrantes nos sentiremos quizás parte de nuestra historia, la de Estados Unidos, una historia que contiene contradicciones, hechos de sangre y movimientos inspiracionales, una constitución adelantada y contradictoria, victorias contra el mal en Europa y una cultura vibrante, única y que llega a todos los rincones del globo. 

Feliz Thanksgiving entonces. Y pensemos también en Unthanksgiving.

Autor

  • Gabriel Lerner

    Fundador y co-editor de HispanicLA. Editor en jefe del diario La Opinión en Los Ángeles hasta enero de 2021 y su actual Editor Emérito. Nació en Buenos Aires, Argentina, vivió en Israel y reside en Los Ángeles, California. Es periodista, bloguero, poeta, novelista y cuentista. Fue director editorial de Huffington Post Voces entre 2011 y 2014 y editor de noticias, también para La Opinión. Anteriormente, corresponsal de radio. -- Founder and co-editor of HispanicLA. Editor-in-chief of the newspaper La Opinión in Los Angeles until January 2021 and Editor Emeritus since then. Born in Buenos Aires, Argentina, lived in Israel and resides in Los Angeles, California. Journalist, blogger, poet, novelist and short story writer. He was editorial director of Huffington Post Voces between 2011 and 2014 and news editor, also for La Opinión. Previously, he was a radio correspondent.

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Gabriel Lerner

Fundador y co-editor de HispanicLA. Editor en jefe del diario La Opinión en Los Ángeles hasta enero de 2021 y su actual Editor Emérito. Nació en Buenos Aires, Argentina, vivió en Israel y reside en Los Ángeles, California. Es periodista, bloguero, poeta, novelista y cuentista. Fue director editorial de Huffington Post Voces entre 2011 y 2014 y editor de noticias, también para La Opinión. Anteriormente, corresponsal de radio. -- Founder and co-editor of HispanicLA. Editor-in-chief of the newspaper La Opinión in Los Angeles until January 2021 and Editor Emeritus since then. Born in Buenos Aires, Argentina, lived in Israel and resides in Los Angeles, California. Journalist, blogger, poet, novelist and short story writer. He was editorial director of Huffington Post Voces between 2011 and 2014 and news editor, also for La Opinión. Previously, he was a radio correspondent. More »

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