Lecciones de Glasgow: la crisis climática

Una semana después de terminada la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, COP 26, Ethnic Media Services (EMS) organizó una conferencia de prensa virtual con activistas climáticos. La finalidad fue analizar los logros y frustraciones tras la Cumbre de Glasgow.

El panel estuvo integrado por el presidente del Sierra Club, Ramón Cruz Diaz, participante activo en la COP 26; Alex de Sherbini, experto en migraciones climáticas y miembro de Colombia Climate School Earth Institute; y Dana Johnson directora de WE ACT por Justicia Medioambiental.

Una esperanza de diálogo

Pese a la decepción reinante por falta de fondos y a la “alerta roja” que se ciñe sobre nuestro planeta, donde el tiempo no juega a favor, Cruz Diaz manifestó su optimismo ante la importante participación de una delegación de la Administración Biden, que mantuvo “diálogos adultos».

«Es como la noche y el día, respecto a la anterior administración”, dijo. “Trump ha producido enormes daños en la elaboración de relaciones multilaterales y llevará tiempo para que los países vuelvan a tener confianza en Estados Unidos”.

Resaltó que “pese a la falta de fondos y a la urgencia de tiempo, ante el desastre climático, la intervención de Estados Unidos es sumamente positiva; así también como la participación de los diferentes estados y agentes, como las corporaciones que están actuando”.

“Lamentablemente hasta ahora no habían existido fondos federales para estas causas, cuando se sabía desde hace más de treinta años sobre su necesidad”. Cruz Diaz explicó que “Estados Unidos no quiere comprometerse con un mecanismo financiero específico… porque ni siquiera tenemos aún ´Built Back Better´”.

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También advirtió que “si el Congreso cambia, todo lo que prometan ahora, será revertido por un congreso republicano”. Ante la pregunta de un panelista sobre cuál sería la acción a tomar en caso de que esto sucediera, Cruz Diaz respondió: “No apoyo bajo ningún concepto a los millonarios que quieren irse a vivir a otro planeta”. Luego resaltó su creencia en seguir trabajando apoyando a las comunidades más vulnerables, no con un criterio de superioridad sino con un concepto de solidaridad y cooperación.

La escasez de agua y las migraciones como una herramienta de sobrevivencia

Por su parte, Alex de Sherbini explicó la importancia de una política destinada a bajar las temperaturas climáticas que provocan desplazamientos migratorios por falta de agua en zonas rurales de África, Asia, México y América Central.

Destacó la necesidad de integrar e interpretar a la migración no como un fenómeno negativo, sino como un fenómeno social-histórico de re-ubicación en la búsqueda de mejores oportunidades de vida. Expresó que “se deberían evitar las restricciones migratorias como (producto de) decisiones políticas” y destacó la necesidad de que los gobiernos tomen en cuenta la necesidad real de la búsqueda de una mejora de vida y cómo esta se ve forzada por los cambios climáticos.

Hay que “tomar en cuenta los efectos climáticos y la disponibilidad de agua como uno de los factores más importantes para predecir los índices de emergencia en los próximos 50 años. Sumado a la producción alimenticia, se está hablando de entre 48 a 216 millones de migrantes internos tanto en África, Asia Central, México y América Central”, dijo. Estos números están basados en un informe elaborado por su organización. “Estamos llegando a un precipicio y suponiendo que se reduzcan las emisiones a 0. Hay un punto de no retorno”.

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“La comunidad científica viene anunciando este desastre desde hace tiempo y es necesario un compromiso con ellos y los gobernantes para adaptarnos a la nueva realidad y que los países que causan los problemas paguen más y no se repitan los errores pasados”, agregó Cruz Diaz, después de la exposición de Sherbini.

La injusticia climática y el racismo sistémico

La organización We Act por Justicia Medioambiental, liderada por Dana Johnson, participó por primera vez en la COP 26. Este grupo de base surgió en Harlem, Nueva York, como consecuencia del racismo ambiental y “tiene una presencia permanente en Washington, DC desde hace más de diez años, para que la gente de color y de bajos recursos, tenga participación en las decisiones tomadas que afectan a nuestras comunidades”, explicó Johnson.

Expresó que “fue muy incómodo escuchar cómo el gobierno estadounidense liderado por Gina Mc Carthy hablaba con los gobernadores de Nuevo México, Luisiana y California negociando paquetes de infraestructuras para reducir las emisiones de carbono, gas, biomas y captura de carbón, en medidas que definimos como ´soluciones falsas´ que garantizan la dependencia de los combustibles basados en fósiles y perpetúan la inestabilidad económica y la baja calidad del aire”.

El proyecto de ley “´Built Back Better´y este tipo de tecnologías no forman parte de nuestro portafolio para luchar contra el problema del clima”, expresó. “Desde nuestro punto de vista de equidad, Estados Unidos estuvo posicionándose como un líder en equidad, a través del programa de Justice 40 y de la consejería de la Casa Blanca para beneficiar a las comunidades afectadas históricamente por el racismo sistémico”.

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“La oficina climática elaboró 128 páginas de recomendaciones para alejarnos de los combustibles fósiles, pero sentimos que la conversación perdía el eje de la justicia (medioambiental) cuando se hacía referencia al Sur global”.

“La gente de color y bajos recursos nos volvemos las zonas de sacrificio para los sectores más desarrollados”.

“Vimos, después del GOP, una oportunidad de revisar las agencias y los departamentos a fin de ver cómo se pueden elevar las recomendaciones para que estas inversiones sean equitativas y fortalecer a nuestras comunidades”.

Johnson también señaló “la urgencia de organizar el pabellón de justicia medioambiental para garantizar una presencia real de estos sectores en el próximo encuentro”.

La charla finalizó con un gesto de solidaridad y reafirmación militante cuando Ramón Cruz Diaz mostró la inscripción de su camiseta que decía: “Testarudo optimista por el clima”, una leyenda que resume el espíritu de perseverancia por la defensa de la vida, pese a todas las enormes dificultades.

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