La nueva Argentina o las sagradas partituras

Argentina es un embudo sensible del mundo. Ahora que el cono Sur se da vuelta, el embudo se transforma en megáfono y Argentina lanza su voz plata y barro. Esa que tantas veces sonó como un gol, ahora lo hace al ritmo del beat-box. Mientras los libres del mundo responden: al gran pueblo Argentino, Hip-Hop.

Extremistas latinos

Nunca me gustaron los fanatismos. Prefiero las amistosas devociones por lo que tienen de comprensivas, porque no suponen una jerarquización de las individualidades; y sobre todo porque son una forma amorosa de reconocer en el otro las virtudes universales que tal vez podemos emular.
Algo de esto expresa lo que las canciones de Nathy Peluso hicieron nacer en mi.

En otras palabras, soy devoto de la bebota de Luján.

Escuchando sus barras me animé a ponerme vestidos de terciopelo para barrer, e innumerables veces pasé el trapo con sus traps sonando como la banda sonora de un renacer.

La primera vez que escuché su tema La Sandunguera cuyo estribillo reza “Este es mi Jazz Latino”, entendí que decía Extremistas Latinos. Y pensé, claro que sí, eso son: Extremistas Latinos que en lugar de agarrar un fusil y una granada, eligieron la loopera y el mic. De esa confusión y de la admiración nace esta nota.

Al level de Babel, Bebé

Si en esta nota me remito a la música Argentina es por un tema de espacio ya que está claro que así como en los años de la Guardia Vieja, ahora también se mezcla Madrid con Puente Alsina.

¿Es música? ¿Es trap? ¿Es política poética y sensual? ¿Es un coro de astronautas con un vals? ¿Es un complot de elocuentes portavoces, que tienden puentes entre el goce y la revolución?

¿Son herederos de la payada? ¿Boxeadoras de las palabras? ¿Capitanes del espacio? ¿Angelitos culones? ¿Navegantes cósmicos? ¿Cómicos comandantes?

¿Qué sentido tiene poner un rótulo a una generación que desborda los géneros y también las fronteras?

Este fenómeno mundial que por ahora llamaremos música urbana, integra a todas la las naciones y a todas las lenguas, poniéndose al level de Babel. Es inevitable entonces, reconocer el papel preponderante, la voz cantante que a nuestro país le toca en este tiempo.

Cualquiera que tenga los oídos destapados y camine un poco las calles, se dará cuenta sin excesivo esfuerzo que la música Negra, en el remolino del cono sur está dando lugar a un arcoíris prolífico en canciones como pocas veces se ha visto.

Lee también:   México> ¡Vuelven los sindicatos!

Heraldos technicolor

En la puerta de un estudio de grabación vi un cartel que dice: “Cuidado, perreo suelto”. Y la verdad es que me temo que el establishment subestimó al perreo.

Veinte años después del hit Gasolina hoy podemos imaginar que el reggeaton podría incidir en el precio del petróleo y en los resultados electorales casi tanto como los líderes del poder mediático y financiero de escala global.

Estos sujetos políticos que entraron a dar batallas desde las rondas en las plazas y ahora llenan estadios, le están brindando a toda la sociedad herramientas audaces con las cuales construir otro relato del mundo que soñamos.

Esta joven generación se salta con atlética métrica la valla mediática para ganar el centro de atención y desde ahí señalar con sus índices como faros los posibles caminos para salir de la hipnosis, para despabilar a quienes permanecen encandilados por el cerco mediático.

La fuerza de la Argentina

Trueno, nos infla el pecho como ver a Maradona, mientras nos hace mover las caderas con el latir candombero de su barrio.

 

En su disco Bien o Mal nos regala un par de himnos para ésta revolución. Nos deja en claro que hay que mirar por el espejo retrovisor de nuestra historia pero dándole para delante con la confianza que da sentir a la fuerza de la Argentina caminando a nuestro lado, baby.

Y mientras el cantante de La Boca nos ilumina con una esperazna aguerrida, de repente irrumpe la voz Nathy Peluso poniéndole imágenes a la nostalgia de un exilio que, al menos yo, no había escuchado antes en la poesía rioplatense. Ese exilio de lxs niñxs del 2001, ese amor de quien adora Argentina sin por eso dejar de amar a España. Una especie de poliamor trasladado a los países que en una época en que todo el mundo tiene que estar unido para salvar el planeta resulta no sólo próspero y práctico, sino además liberador.

Argentina y España tienden con la música un puente de amor y demuestran que a veces al imperialismo le salen los tiros por la culata… le sale por ejemplo una mulata con la boca de plata. Le sale un Trueno que es más rápido que los rayos, le sale una Rosalía que inclina la balanza de las elecciones en Brasil.

Lee también:   San Antonio, Texas: Un camión lleno de migrantes muertos

Mundialmente famosas

No sé quién va a ganar el mundial de Qatar. Pero si se llega a organizar en paralelo un mundial de freestyle políglota, creo que la Argentina y España serán las finalistas. Es más, voy a hacer un poco de futurología y a arriesgar un relato de esa peliaguda final. Lamento decir que el resultado no será un triunfo de la selección Argentina de Beat-box.

Ya que luego de que Tangana y Rosalía conviertan para España; y para la albiceleste lo hagan Nicki Nicole y L-Gante, todo quedará en manos de Nathy Peluso. Gran expectativa en la tribuna. La gilada le dice vendida, mientras algunos fachos rancios la tildan de sudaca. Pero a ella le sobra corashe y va a cantar un gol para ambas selecciones.

¿Quién dijo que todo está perdido?

Luego de esta digresión futbolística, volvamos al terreno de juego, ahora con un futurólogo en serio como Fito Paez, quien en una reciente entrevista que dio para la Rolling Stone dijo que deseaba ver una generación de políticos que se tomen tan en serio su trabajo como lo habían hecho los músicos. Que muestren la misma profesionalidad que sus colegas, una clase política que sea tan consecuente y creativa como Lennon, como Charly, como Mercedes.

En la reciente entrega de los premios Martín Fierro quedó claro que son tiempos de recambio generacional en el plano de la música y esperemos que eso también se vea reflejado dentro de un año cuando vayamos a las urnas.

La música argentina
Nicki Nicole por Mauro Dinelli, Artista Visual @mauridinelli

¿Por qué si son jóvenes quienes nos representan en el deporte, y en la cultura no pueden serlo también quienes lo hagan en el Poder Ejecutivo y en el Judicial?
Con todo respeto por los adultos y con toda gratitud por la democracia que nos han entregado como una antorcha olímpica; pienso que es hora de que los jóvenes podamos plasmar en los hechos los sueños de los pueblos del mundo.

La magia no es sólo magia

Las grandes expresiones culturales se dan en un contexto que las permite. La inteligencia aislada no es gran cosa. Todo este fenómeno cultural es también gracias a las políticas públicas que se efectuaron entre el año 2003 y el año 2015 en la República Argentina. Hasta donde sé, todos estos artistas se formaron en escuelas públicas. Como bien dijo Cristina Kirchner al inaugurar el CCK: “Las grandes manifestaciones culturales son fruto de procesos económicos prósperos”.

Lee también:   Los autobuses del odio: inmigrantes desterrados de Texas

Listas de re-producción

Si bien es más fácil ponerse de acuerdo para armar listas de reproducción que listas políticas, me animo a decir que una pista puede estar oculta en la música que suena en los locales y centros culturales de los distintos movimientos.
Suenan los mismos temas como lemas de campaña. Y no hay Duran Barba que valga cuando Trueno te dice “Si se cae el País lo levantamos” o Nathy cuándo dice: “Si el FMI me la toca, si creen que van a comer de mi sopa”. Y todo esto se condensa en tres palabras de WOS: “¡Que se mejoren!”

Que se mejoren también nuestras instituciones y para eso hace falta un movimiento de movimientos capaz de integrar las voces.

Posdata

Hay tanto para decir sobre la Nueva Argentina, tal como bautizó Thiago al fenómeno musical que estamos viviendo. Que una nota se queda corta.

Si todo va bien habrá otros textos, por ejemplo: uno titulado LaLibertina sobre la manera brillante de Lali Esposito para resolver el “no sé como saludar” al que nos acostumbramos en la pandemia, chapando con todo el mundo y naturalizando el amor entre mujeres dentro del público infantil, lo cual nos lleva a pensar en Maria Elena Walsh y la sonrisa que le debe estar lloviendo desde el cielo.

Otro texto que se llamaría “Sexo, drogas y Nicki Nicole” o acaso “El Sagrado Susurro”. Habla sobre la ternura de ser salvaje como una nube. También me gustaría hacer un texto sobre el árbol genealógico de la música popular Argentina como una manera profética de poner en palabras una visión del mundo tan reveladora como la de las sagradas escrituras.

Perfil del autor

Escritor, guionista y actor, nació en Rosario en 1989. A la fecha publicó dos libros: Monte , Editorial Libros Silvestres y El Anuncio, Página/12. La adaptación audiovisual de MONTE está en la etapa de posproducción y será emitida por la señal Paka-Paka del Ministerio de Educación de la Argentina.

En portada

EDITORIAL

Lo más reciente

Relacionado