sábado, enero 16, 2021

Etiqueta: Long Beach

2010 no fue un buen año, por Gabriel Lerner

Seamos realistas: para los latinos de Estados Unidos 2010 no fue buen año. Especialmente para quienes viven aquí en Los Ángeles y California.

Canto a Los Angeles

LA somos tus bastardos queridos Los niños que amamantó el amanecer A punta de improperios De domingos perdidos de idas al chuckycheese De burritos y pizzas de contemplar el sol Culebreando en Venice

Charlie Beck, un policía de Los Angeles

¿Qué le parece la reciente decisión del fiscal del distrito de no enjuiciar a los agentes que participaron en la golpiza?, se le pregunta. Beck titubea un poco entre respaldar lo ya hecho o conceder el error. Al final, promete transparencia y apertura.

Julio Benítez: ‘En Glendale no hay ladrones’

La tierra de los cuentos de Benítez no es la del terruño. No son los terrones que recordamos, ni los lugares preciosos que nuestra memoria de escritores inmigrantes nos obliga a congelar y colgar de una pared falsa. No: es el sur de California.

Sadie, un cuento de José Manuel Rodríguez

Tu belleza no paraba en los límites de North Long Beach. Más allá del 91, en los ghettos zurumbáticos del África lejana y misteriosa, se hablaba de una mujer piernas abiertas que paría al mundo entero.

Libros en español publicados en Los Angeles

Historias del Descifrador...

Los Shuroles

En el barrio da igual un muerto más sea de bala o de olvido. Van y vienen las viudas y los solitarios rebuscándose su sustento y nos importa un corno. Este, del que hablo, no es un muerto cualquiera. Quizá no era el último de los mohicanos pero de seguro sí era el último de los Shuroles

En el Día del Amor

El centro de Joyas Saint Vincent de la avenida Broadway, con sus 500 comercios, esperó abierto un milagro que no vino: es que quien compraba anillos de oro compró chocolates. Quien compraba chocolates envió tarjetas alusivas por internet. En el Mercado de Flores de las calle Wall las plantas muertas se acumulaban para marchitarse sin venderse. Quien compraba arreglos de orquídeas y bouquets de rosas compró ramos de claveles. Quien compraba claveles, no compró nada.

Como aprendí a amar Los Angeles

Este dos mil nueve, cumplo quince años de vivir en Los Ángeles. Mi pueblo natal no sobrepasa los doscientos mil habitantes, así que convertirme en angelino se convirtió en una experiencia totalmente diferente. Guantánamo es capital de una provincia pequeña adonde la vida tiene un ritmo y un acontecer mucho más calmado que la de mi nueva ciudad adoptiva.

Los Angeles, regalo de los freeways

Para llegar a cualquier parte, debemos recorrer distancias que se miden en tiempo. Para ver a mi madre. Para llevar al niño a la escuela. Para ir al trabajo. Para visitar amigos. Para ir al cine. Las supercarreteras nos salvan. Pero también nos condenan a una vida de encierro y angustia.

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